Piden unidad frente a crimen

GUADALAJARA, México (EFE).- El nuevo arzobispo de Guadalajara, José Francisco Robles Ortega, llamó ayer a la sociedad mexicana a unirse para evitar que el crimen organizado “gane terreno” en el país.

“Tenemos que estrecharnos más como sociedad, vivir más unidos para que no nos gane terreno el crimen organizado”, declaró Robles Ortega en su primera rueda de prensa tras tomar posesión como arzobispo de Guadalajara en una ceremonia celebrada en la catedral de la urbe.

El cardenal, que proviene de la Arquidiócesis de Monterrey, una de las ciudades mexicanas con mayor presencia del crimen organizado, aseguró que rechazará el servicio de escolta que ofrece el Gobierno de Jalisco, si bien admitió que ninguna urbe está exenta de la inseguridad.

Afirmó que buscará un acercamiento con las autoridades federales, estatales y municipales para establecer lazos de comunicación, pues están “al servicio de la misma comunidad”.

La guerra entre carteles de la droga por el control del territorio y la ofensiva lanzada por el presidente Felipe Calderón en su contra han sumido al país en una ola de violencia que causado la muerte de más de 47,000 personas desde diciembre de 2006.

Robles Ortega, originario de Jalisco, fue designado en diciembre pasado por el papa Benedicto XVI para sustituir al cardenal Juan Sandoval Íñiguez, luego de que este presentara su renuncia al Vaticano tras sobrepasar la edad de jubilación, que para la Iglesia es de 75 años.

El nuevo arzobispo de Guadalajara describió a su antecesor como un gran pastor que llevó a cabo su labor “de la mejor manera y con la más sincera intención de servir a su comunidad”.

Destacó que durante su gestión seguirá buscando el bien de la comunidad católica desde su “particular forma de ser” y dijo que “tenderá la mano” a quienes profesan otra religión, con lo que buscará “un acercamiento fraterno”.