Preparan celebración a lo gigante

Tom Coughlin asegura que no piensa en el retiro; Eli Manning celebra en Disney

Preparan  celebración a lo gigante
Eli Manning, el JMV de los Gigantes, se divierte al lado de Mickey Mouse durante el desfile de celebración en Disney.
Foto: EFE

INDIANÁPOLIS (AP).- Después de guiar a los Gigantes de Nueva York a su segundo campeonato del Super Bowl en cinco temporadas, Tom Coughlin aseguró que tiene toda la intención de seguir como entrenador del equipo.

Por ahora, lo imperativo es alistarse para el desfile de la victoria, que se hará hoy en el extremo sur de Manhattan.

El técnico de 65 años cree que no hay motivos para pensar en el retiro en este momento.

“Este es mi oficio”, afirmó Coughlin ayer, después del triunfo de los Gigantrs por 21-17 sobre los Patriotas de Nueva Inglaterra.

“Nunca he considerado en serio esa alternativa. Seguiré entrenando todo el tiempo que pueda”, agregó.

Con su segundo título como entrenador, Coughlin puede seguir al frente de los Gigantes durante un buen rato.

Recién en julio pasado renovó su contrato, que abarca la próxima temporada, y el equipo podría plantearle otra ampliación tras la cuarta coronación de su historia.

Está claro que Coughlin tiene muchas ganas de seguir.

“No soy de irme de pesca, tampoco de jugar golf”, dijo. “Mi esposa no se aburre de decirme: ‘es mejor que tengas algo que hacer… si te crees que te la vas a pasar aquí sin hacer nada, pues estás loco”’.

El director ejecutivo de los Gigantes, John Mara, manifestó que está claro que el equipo desea que Coughlin siga más años.

“Puede que tenga 65, pero tiene la energía de gente mucho más joven”, dijo Mara.

Los Gigantes empacaron sus maletas a primera hora de ayer y emprendieron el viaje a Nueva Jersey. Su gran desfile será en el denominado “Cañón de los Héroes” en Manhattan.

Antes de salir de la ciudad con el resto del equipo, el mariscal Eli Manning recibió las llaves del automóvil que ganó al recibir su segundo premio al Jugador Más Valioso del Super Bowl y luego se fue a celebrar al reino mágico de Walt Disney en Lake Buena Vista, Florida.

Manning dirigió la ofensiva decisiva de 88 yardas que culminó con el touchdown ganador de Ahmad Bradshaw a 57 segundos del final. Pasó la noche con parientes y amigos y durmió poco, al igual que la mayoría de los Gigantes.

Coughlin comentó en broma que tuvo 15 minutos de descanso.

Manning dijo que su hermano Peyton, mariscal de los locales Potros, lo felicitó por su actuación y por el título.

También hablaron, por supuesto, de futbol americano. Peyton le preguntó a Eli si vio al liniero central que estuvo cerca de interrumpir su pase de touchdown a Víctor Cruz.

Eli respondió que no.

Peyton, cuyo futuro en Indianápolis fue un tema recurrente en la semana anterior al Super Bowl, defendió también a su hermano menor, dijo éste, al destacar su pase de 38 yardas a Mario Manningham en el último ataque de los Gigantes.

Manningham hizo una atrapada estupenda entre dos defensivos y consiguió tocar tierra con ambos pies en una de las jugadas más brillantes del partido.

Muchos equipararon esa atrapada con la histórica de David Tyree contra su casco cuando Nueva York ganó el título hace cuatro años.

Peyton consideró que el lanzamiento fue tan bueno como la recepción.

“Habló del lanzamiento a Manningham”, dijo Eli. “Estaba loco, dijo que todo el mundo hablaba de lo maravillosa que fue la atrapada. También dijo que fue un muy buen lanzamiento. Es un hermano atento conmigo, estaba orgulloso y contento por mí”.

Eli Manning no quiso jactarse por tener ahora más campeonatos que su hermano.

“No se trata de alardear”, dijo Eli. “Esto es algo mucho más grande. Se trata de una organización que se llama campeón mundial y ese es el objetivo final”.

“Eso es lo único importante, es un equipo en busca de llegar a la victoria. Eso es lo único que me interesa y Peyton y yo sabemos cuál es el objetivo cada año. No hay otra cosa”, finalizó.