Vetan fusión Televisa-Iusacell

La telefónica pertenece a TV Azteca, por lo que las autoridades negaron la sociedad para evitar colusión.

México (EFE).- El organismo antimonopolio de México explicó hoy que su negativa a permitir que Televisa invierta 1,600 millones de dólares en la firma de telefonía móvil Iusacell, del mismo grupo que TV Azteca, se debió al temor a que ambas compañías “se coludan” en los mercados de televisión abierta y restringida.

En un comunicado, la Comisión Federal de Competencia (CFC) precisó que la decisión en contra de la compra del 50 % de Iusacell, del Grupo Salinas, por parte de Televisa fue tomada por mayoría de votos en el pleno del órgano.

El pleno de la CFC, formado por cinco miembros, se opuso por 3-2 a la fusión alegando que la concentración podría “dañar la competencia en televisión abierta y restringida”, no así en telefonía móvil.

“La concentración, en los términos planteados por las empresas, no se reduce a una coinversión en Iusacell, sino que induce casi forzosamente la coordinación entre ambos grupos económicos en todos los mercados en los que coinciden”, apuntó.

En televisión abierta la operación “genera riesgos graves para la competencia” al crear “nuevos incentivos para la coordinación entre las dos empresas que representan, en conjunto, el 95 % de las concesiones totales de televisión abierta y el 100 % de las cadenas nacionales, en un mercado con altísimas barreras a la entrada”.

La CFC recuerda que “el 57 por ciento del gasto total en publicidad en México se destina a la televisión abierta, lo cual muestra que publicitarse en este medio es esencial para competir en diversos mercados, sobre todo de bienes de consumo masivo”.

“Si el precio de la publicidad en televisión abierta se incrementa como resultado de una menor competencia en este mercado, las empresas anunciantes enfrentan costos mayores e incrementan sus precios al consumidor final, que a su vez ve reducido su bienestar”, señaló el organismo.

En cuanto al mercado de la televisión restringida, “la probable coordinación entre Televisa y TV Azteca provoca riesgos de que estos contenidos de televisión abierta se utilicen como palanca para desplazar indebidamente del mercado a empresas de televisión restringida que no están integradas verticalmente con las partes”.

Para el organismo regulador mexicano, “los beneficios en un mercado (el de telefonía móvil) no pueden servir para justificar los daños a la competencia en otros mercados”, argumento que condujo a la negativa a la operación.

Sin embargo, la CFC recordó a Televisa y al Grupo Salinas que está abierta a conocer si hay compromisos de las dos compañías “que resuelvan los problemas de competencia asociados a la operación”, y se mostró dispuesta a analizarlos.

“Si así lo deciden, pueden proponerlos en el recurso de reconsideración que prevé la ley, para cuya presentación las empresas cuentan con 30 días hábiles”, añade la nota.

La fallida operación fue el segundo intento de Televisa por entrar el mercado de telecomunicaciones de México, en el que tiene una posición dominante Telmex, tanto en telefonía fija (80% de la cuota del mercado) como en móvil, a través de Telcel, tras otro en sociedad con Nextel que sucedió en 2010.