Aprender de la adversidad

Hay quien posee la capacidad de reconocer su área de desarrollo, trabajar sobre ella y obtener un valioso aprendizaje.
Aprender de la adversidad
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La oportunidad de aprender y utilizar este conocimiento para crecer y convertirnos en seres humanos más competitivos, seguros de sí mismos y conscientes de las debilidades y fortalezas que se tienen, se presentan todos los días para todos por igual, la diferencia, estriba en que hay quien posee la capacidad de reconocer su área de desarrollo, trabajar sobre ella y obtener un valioso aprendizaje, aún de las experiencias que no parecen alentadoras.

Un ejemplo de lo anterior es Andrés, propietario de una pequeña, pero exitosa empresa de artes gráficas. Él cuenta: “No ha sido fácil llegar hasta aquí. En noviembre de 2007 me despidieron de mi trabajo en una agencia de publicidad.

La verdad es que en ese tiempo era soberbio y hasta prepotente, tenía fuertes problemas con mi jefe y con algunos compañeros. Perder mi empleo fue difícil para mí, pero comprendí que todo era consecuencia de mis acciones. Lo acepté así, decidí seguir adelante y establecí mi propio despacho de diseño”.

Esta actitud, de acuerdo a Rosa Argentina Rivas Lacayo, autora del libro Saber crecer, Editorial books4pocket, responde a la resiliencia, que de acuerdo a sus palabras es la capacidad de sobreponerse y crecer gracias a la adversidad. Pero, advierte, para llegar a este punto se requiere de tener madurez emocional.

“La madurez nos exige reconocer la relatividad de toda situación. Una y otra vez la vida se encarga de enseñarnos que nuestras circunstancias y actitudes personales determinan si una situación se vive como una tragedia o como una liberación.

Todos hemos vivido la experiencia de comprender las cosas de una manera muy diferente transcurrido cierto tiempo. Lo que en su momento nos pareció una catástrofe, hoy lo contemplamos como una bendición para nuestra vida”, explica la autora.

No siempre tenemos la claridad mental para que de forma inmediata detectemos el área de aprendizaje que representa una vivencia y, como lo indica Mary Carmen Meza y Espinoza, catedrática del departamento de Psicología de la Universidad Iberoamericana, la vida puede presentarnos situaciones adversas: problemas económicos, la pérdida de un trabajo o una separación de pareja.

Cuando ocurre algún evento de este tipo, se requiere un periodo para asimilarlo, en ese proceso, a veces se crean sentimientos de autocompasión, tristeza e incluso odio, pero si se toma como un reto a superar, los horizontes se abren y se crean las circunstancias que facilitan el camino para alcanzar objetivos.

Andrés sabe que ha tenido éxito en las decisiones que ha tomado. Sus empleados lo aprecian y lo respetan, porque dicen que es una persona justa. “He aprendido que la vida tiene altas y bajas y tengo los pies en la tierra.

Hoy, para mí, mis clientes son el número uno y mi principal compromiso es brindar atención de calidad y un trabajo profesional dentro de los calendarios establecidos. Puedo decir que ahora mismo intento vivir de manera armónica en mis ámbitos laboral y personal. No quiero repetir los errores del pasado”.

Transformar el resultado de un evento a nuestro favor, depende de reasignar significado a lo que nos ha sucedido, al hacerlo, sostiene la autora Rosa Argentina Rivas Lacayo, “tendremos el valor para cambiar en nosotros aquellas cosas que podemos cambiar, la serenidad para aceptar las que no podemos cambiar y la sabiduría para reconocer la diferencia”.

Es decisión de cada uno determinar la forma en que le hacemos frente a los embates de la vida, de cómo los resolvemos en el momento y el lugar que le damos en nuestro futuro inmediato, a partir de ello es como se logra transformar una mala experiencia en un motivo de aprendizaje y hasta de un crecimiento que tal vez, de otra forma ni siquiera nos hubiéramos atrevido a acariciar.

Para saber más

El Secreto

Rhonda Byrne

Editorial Urano

“La Perseverancia es el motor del éxito”.

http://www.sermexico.org.mx

Bojorge@teleton.org.mx