LA VÍBORA

LA VÍBORA
Paulina Rubio no parece estar viviendo su mejor momento profesional y personal...
Foto: AP

Huy, algo me dice que este no es el año de Pau. Primero sale el rumor de que se divorcia de Cuasimodo según eso porque ni él la aguanta. Si ese el caso, imagínense lo odiosa que debe ser la mujer para que alguien más horrendo que Marc Anthony la eche de su lado. No me quiero ni imaginar cómo se comporta Pau, pero los que más o menos conocemos su carrera, sabemos que desde chiquita pintaba para antipática. Desde que era parte de Timbiriche se conocían sus desplantes, sus berrinches, sus agarrones y envidias con Thalía… Eso sí, la cara de que está oliendo algo podrido siempre la ha tenido, ¿o no? Pues bien, aunque el rumor no se ha confirmado tampoco se ha desmentido, y ya saben, cuando el río suena… Pues para continuar con esa mala racha, la semana pasada se supo que Pau quedo muy mal con el público de la Plaza de Toros México, donde fue invitada “especial” de Espinoza Paz, quien se estreno en ese recinto. Me pregunto para qué invitó gente Espinoza Paz, si lo que la gente quería es verlo a él, puesto que a estas alturas en México el hombre está más requerido que un pan calientito. En fin, alla él. El caso es que cuando la chica oxigenada subió al escenario no fue más que para desentonar. Ya sé que no les sorprende escuchar eso, puesto que Pau no canta, sino berrea, pero bueno, digamos que tiene su gracia como artista. El par cantó Me voy, y por supuesto fue el número vergüenza de la noche. Ay, como me hubiera gustado estar ahí para ser parte de la abucheada, porque eso fue lo que hizo la gente cuando la cantante dio sus notas más horrendas. Con decirles que fue a la única artista que el público no le pidió otro número, como lo hicieron con otros que también cantaron con Espinoza Paz. No es de extrañar, ¿verdad? Al final, cuando Pau salió del escenario, los abucheos le llovieron como granizada. La lección debe ser para los dos artistas: Espinoza Paz debería saber que con o sin invitados, a estas alturas de su carrera, él brilla con luz propia, así que es mejor que se olvide de recursos fáciles. Y para Paulinita, ya sabe que no debe aventurarse a cantar en vivo y en directo. Para eso, mejor que siga con sus conciertos, en los que muchas de las canciones las interpreta con pista. O de plano, que no salga de casa sin sus pistas bajo el brazo.

¿Y qué onda con… SEAL? De verdad que este mundo esta al revés. A Pau, a pesar de ser bonita, no la aguantan y la botan, pero en el caso de Seal, este hombre que está para sacarle un susto al miedo, se atreve a maltratar a la esposa, una mujer de verdad bella. Según eso, esa fue la causa por la que la super modelo Heidi Klum dejó al cantante hace unas semanas. Perez Hilton, en su blog, cita a una fuente cercana a Heidi que dice que luego de una fuerte discusión entre la pareja Seal agredió a su esposa. Supuestamente la top model le contó a sus “amigos” más cercanos que el hombre la golpeó luego de gritarle, y que una persona de seguridad de Heidi tuvo que detener al energúmeno. ¿Lo pueden creer? Lo mejor de todo esto es que Heidi puso remedio, porque cuántas otras le siguen aguantando las agresiones a las bestias que tienen como pareja. Solo espero que esta haya sido la primera y última vez que Seal le puso la mano encima a Heidi, porque si me entero que fueron más, créanme que haría una colecta para mandar a la mujer a terapia con un buen psiquiatra.