Quejas por la decisión del distrito

Con gran inconformidad se manifestaron algunos padres de la escuela primaria Miramonte ante la decisión del superintendente del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) John Deasy, de remover a todo el personal de la escuela a partir del día de ayer.

“Hoy (ayer) se encuentran recogiendo sus pertenencias y mañana dejarán de laborar en Miramonte. No se serán despedidos sino reubicados en otra escuela”, confirmó Juan Ramirez, vicepresidente del Sindicato de Maestros de Los Ángeles (UTLA).

La molestia de varias familias por la abrupta decisión del superintendente de reubicar al personal de la escuela preocupaba a las familias por dos razones: una que hubiera más maestros involucrados en los casos de abuso sexual y la segunda tenía que ver con que algunos alumnos mantenían una excelente relación con sus maestros y ahora no los verán más.

Ese es el caso de César Beltrán, un estudiante de primer grado, que al escuchar en los noticieros que su maestra Ms. Miramontes, ya no regresaría a su escuela, se echó a llorar y dijo a su madre que no quería regresar a la escuela.”A mí me parece que es una decisión equivocada el transferir a los maestros que no han hecho nada y que nada tienen que ver con las “cochinadas” que dicen que hacían dos maestros. Yo no sé si las acusaciones son ciertas o no, pero por qué van a castigar a todos, incluyendo a nuestros hijos”, expresó molesta Leticia Gines, madre de César.”Yo no quiero que Ms. Miramontes se vaya de la escuela. Ella me da premios cuando me porto bien y hago la tarea”, dijo el pequeño.

“Apoyamos la decisión del LAUSD de proteger a los niños de esta manera si ellos lo consideran así. Pero estamos tratando de trabajar un documento que garantice que después de que se acabe esta investigación muchos de los maestros puedan regresar a esta escuela”, compartió Ramírez.

De acuerdo con el portavoz del LAUSD, son cerca de 150 personas, entre maestros y otro personal clasificado, los que serán transferidos a la preparatoria Hawkins, una escuela en plena construcción

“Van a comenzar a laborar allí a partir del lunes, pero aún no hemos concretado exactamente qué es lo que van a hacer allá. Estamos buscando una solución con el distrito”, explicó Ramírez, ya que en esa escuela aún no tiene alumnos. “Esto nunca se ha hecho, pero es algo que puede caber en el contrato, pero sobre todo queremos cooperar por el bienestar de los niños”, agregó.

El LAUSD, a través de uno de sus voceros, afirmó que son alrededor de 128 personas las que conforman el personal que será reubicado. El cual, según Mónica Carazo, será reemplazado en su totalidad por maestros y personal certificado que había sido despedido por falta de presupuesto.

A Edward Ozuna, padre de Esmeralda, de 10 años, y Marelyn, de 11, le preocupa que baje el rendimiento escolar y el nivel educativo con una plantilla nueva de docentes.”Queremos que los maestros que no están siendo investigados regresen a las clases. Esta a mitad el año, cualquier cambio que se haga va a bajar el nivel académico” comentó Ozuna.

Al mediodía más de 20 padres habían firmado una carta que será presentada al LAUSD en la que piden que no transfieran a los maestros. Ayer por la tarde se reunieron en otra escuela aledaña para recaudar más firmas.”Si los maestros inocentes no regresan, yo no voy a traer a mis hijos a la escuela”, aseveró Gines.

Sin embargo, el alcalde de Los Ángeles Antonio Villaraigosa aplaudió la decisión de cambiar por completo el personal de la primaria Miramonte.

“Creo que el superintendente y la junta escolar hicieron lo correcto de cerrar la escuela”, expresó el funcionario.