Los silencia ser indocumentados

Raymundo es padre de dos pequeñas que estudian en la escuela Miramonte. Todo andaba bien hasta que se enteró del arresto del exmaestro de una de sus hijas, fue entonces cuando la exalumna del profesor le contó a su padre su experiencia. Tras escuchar el relato, Raymundo se enfermó y fue a parar a la sala de emergencia del hospital con taquicardia y un fuerte dolor de cabeza.

Raymundo es padre de dos pequeñas que estudian en la escuela Miramonte. Todo andaba bien hasta que se enteró del arresto del exmaestro de una de sus hijas, fue entonces cuando la exalumna del profesor le contó a su padre su experiencia. Tras escuchar el relato, Raymundo se enfermó y fue a parar a la sala de emergencia del hospital con taquicardia y un fuerte dolor de cabeza.

“Son muchos sentimientos encontrados. La impotencia, la rabia, el miedo por no tener documentos. Todo eso me afectó en ese momento”, dijo Raymundo, quien pidió no revelar su apellido para proteger la identidad de sus hijas. Tampoco quiso abundar en detalles sobre lo sucedido.

Este padre reconoce que el miedo al Sheriff por el programa de Comunidades Seguras, le pesa mucho y no sabía qué hacer o a quién acudir.

No quería acercarse a las autoridades para denunciar lo que sucedió por temor a que su familia fuera deportada.

Raymundo y su esposa llegaron de México hace seis años. Tienen dos niñas, de 5 y de 10 años de edad.

Ocho familias, incluyendo la de Raymundo, tienen temor de contactar directamente a los investigadores del Departamento del Sheriff de Los Ángeles por ser indocumentados. Afirman que sus pequeños fueron víctimas del maestro Mark Berndt, y ante esas supuestas vejaciones presentarán pruebas hoy sobre los abusos.

Berndt era maestro de segundo grado de la escuela Miramonte. Actualmente enfrenta acusaciones por amarrar a sus estudiantes, ponerles cucarachas en la cara y darle de comer su semen. Los supuestos sucesos sucedieron entre 2008 y 2010.

Jorge Mario Cabrera, portavoz de la Coalición de Derechos Humanos de Los Ángeles (CHIRLA), explicó que estos son casos nuevos que no aún no han sido identificados por el Departamento del Sheriff, y que se habían mantenido en el anonimato por temor al programa de “Comunidades Seguras”.

“Al Sheriff no le cabe en la cabeza que la colaboración que tienen con las autoridades migratorias en Comunidades Seguras, siembre una cultura del temor entre la población indocumentada. La gente tiene miedo de hablar. La gente tiene miedo de acercase a la policía a reportar delitos porque no quieren ser deportados”, dijo Cabrera.

Cabrera dijo que estas familias tienen pruebas que van desde regalos que el maestro Berndt les daba a los menores hasta algunas fotografías.

“Algunos padres hasta se autoculpan, dicen: ‘cómo me permití confiarle a mis hijos’. La situación de los padres es realmente devastadora y ellos sienten que su estado migratorio es una barrera”, manifestó Cabrera.

Estas familias encontraron ayuda en la abogada de inmigración, Jessica Domínguez, y el abogado de demandas civiles Gregory Owen. Ellos presentaron el martes la primera demanda civil ante la Corte del Condado de Los Ángeles.

Las familias que tenían miedo de contactar directamente a las autoridades hablarán hoy públicamente en compañía de los abogados y presentarán las supuestas pruebas en contra de Berndt.

Al consultar al Departamento del Sheriff sobre la disponibilidad de colaborar de las familias identificadas, el teniente Carlos Márquez dijo que las víctimas que ellos han podido identificar a través de las fotografías han estado disponibles durante la investigación policial.

“Cada vez que hemos identificado a un menor, contactamos al padre y hemos tenido la colaboración de ellos. Ninguno de los padres nos han dicho que tienen temor de hablar. Algunas personas en la comunidad me han dicho que algunas personas puedan tener miedo de hablar por su estado migratorio, pero nosotros les hemos dicho en repetidas ocasiones, incluyendo en reuniones comunitarias, que su estado migratorio no importa”, aseveró el teniente Márquez.

El teniente agregó que en ningún momento se les cuestionará sobre su estado migratorio a las personas que tengan información o que han sido víctimas.

Es más, el experto en inmigración Nelson Castillo dijo que las personas que colaboren con las autoridades podrían obtener la Visa U. Este tipo de visa otorga un permiso de trabajo por 4 años y la persona puede solicitar la residencia permanente al cumplir tres años de tener la visa.

Castillo dijo que hay requisitos que las personas deben cumplir como ayudar a la policía y estar disponible para cuando las autoridades lo requieran, y que a cambio pueden gozar de beneficios migratorios.

“Los padres tienen que denunciar el delito, en este caso el delito sexual, a la policía y colaborar con la investigación. Si la policía determina que lo va a llevar a corte, la familia debe estar disponible. No hay necesidad de que el acusado sea encontrado culpable para que a la persona se le otorgue la visa”, dijo Castillo.

Si el menor es indocumentado toda la familia podría obtener la visa. En los casos en los que la víctima es ciudadana estadounidense, sus padres y sus hermanos menores de edad indocumentados pueden también obtener la Visa U.

El teniente Márquez dijo que posiblemente haya más víctimas que aún no han sido identificados. Ayer, el Departamento del Sheriff informó que han encontrado otras 200 fotografías que pertenecían a Berndt y que tratarán de identificar a los menores en esas fotos. Estas imágenes se suman a las 390 que estaban en poder de las autoridades.