Baile, para un San Valentín diferente

Las parejas encuentran en el baile una alternativa para celebrar este 14 de febrero.
Baile, para un San Valentín diferente
Foto: Gerardo Romo / EDLP

San Diego, California (EFE).- Las clases de baile, particularmente de ritmos latinos, se han convertido en un popular recurso para celebrar el Día de San Valentín entre parejas, inspiradas por el tirón mediático de los concursos de baile de la televisión.

Programas de la televisión estadounidense como “Bailando con las Estrellas” son fuentes de inspiración para las parejas que buscan tomar clases a fin de inyectar un poco de romance y variedad a sus celebraciones del Día de los Enamorados, dijo a Efe Michael John Saltus, dueño y director de la compañía de baile “Positive Energy”, en San Diego.

Con precios que oscilan entre los 8 y los 20 dólares, las clases grupales ofrecen un ambiente más relajado para practicar por primera vez los pasos de baile, o perfeccionar los que ya se saben; mientras que las privadas cuestan entre 45 y 120 dólares.

Saltus señaló que las clases en estudios de baile o clubes ofrecen también la oportunidad de conocer gente, hacer ejercicio, y para personas que no tienen pareja contactar con otras en un ambiente seguro que facilita la socialización.

El instructor de tango Jay Abling dijo a Efe que este baile permite enfrentar la condición de estar solo pero sin sentirse solo, además de que como en todo arte promete a las personas encontrar su propia voz, en este caso a través del movimiento.

“Bailar te permite sostener cerca de la persona que amas y divertirte con ritmos como la salsa, la bachata, el tango o la fusión entre géneros, que es cada día más popular”, agregó Saltus

Saltus comentó que esta semana por el Día de San Valentín el trabajo de su compañía ha aumentado, con tres espectáculos el sábado y parejas que desde la semana pasada han tomado clases particulares a fin de estar listas para celebrar bailando esta fecha.

“Como enfatizamos el baile social, para saber por qué se bailan ritmos como la bachata dominicana o el tango argentino es importante conocer su cultura, lo que permite no hacer los movimientos mecánicamente. Si las personas tienen los medios, incluso los alentamos a que viajen a los lugares de origen para que entiendan también las cosas que los bailes adquieren cuando se mueven de sus lugares de origen”, dijo Saltus.

Pese a que el tango es considerado como un baile más difícil de aprender que otras danzas, los cambios que produce en quien lo aprende se sienten inmediatamente, dijo Abling, y además para poder bailarlo bien es necesario aprender sobre la cultura de la que proviene.

El tango es un baile altamente codificado, señaló, pues socialmente en la pista las parejas se mueven en sentido contrario a las manecillas del reloj, bailan “tandas”, que son bloques de cuatro canciones de la misma orquesta y período con pequeños descansos intermedios llamados cortinas.

También, tradicionalmente se negocia la invitación para bailar con gestos aprendidos no verbales que ahorran la vergüenza de ser rechazado públicamente o de bailar con quien no se quiere.

“Sin embargo, en EE.UU. estos códigos son más flexibles. Hay un modelo de masculinidad y feminidad que viene de Argentina, sí, en el que el hombre tiene el privilegio de invitar y la mujer la prerrogativa de decir sí o no; aquí se revierten”, dijo Abling.

En el área de San Diego, ver espectáculos de baile es otra forma popular de celebrar el Día de los Enamorados, y esta semana se ofrecen, entre otros, el ballet “Romance” del hispano Javier Velasco, que se presenta en el Teatro Lyceum de la Plaza Horton, con escenas románticas de “Romeo y Julieta” y “Bésame Mucho”.