Alfombra sin poses

La pasarela del Grammy no ofrece mucho glamour, pero sí mucho colorido y diversión

Alfombra sin poses
Los venezolanos de La Vida Bohème llegaron con un atuendo muy 'colorido'.
Foto: EFE

En la alfombra roja del Grammy no existen las poses ni el glamour del Oscar. Lo que uno ve en este evento cada año es mucha diversión, rebeldía y una que otra facha que deja con la boca abierta (¿verdad, La Vida Boheme?).

La pasarela de ayer en el Staples Center, donde se entregó el Grammy, dejó ver a cientos de luminarias de muchos lugares del mundo que vinieron a la máxima fiesta de la música en América.

En este evento, que premia a lo más destacado de la industria de la música, no importa si el vestuario resultó ser el más feo de la noche; lo que importa es que se hable del artista. Al fin y al cabo, sería un imposible pedirle a alguien como Lady Gaga que vista con cordura, o a Taylor Swift que enseñe más, cuando se ha empeñado en su breve carrera en dar una imagen de niña angelical.

Lo que no se puede negar es que en esta ceremonia se ve de todo: desde las creaciones más animadas y estrafalarias hasta los modelos más impecables y favorecedores (ojo con el diseño de la adorable cantante Adele, que se veía estupenda en negro y con unas cuantas libritas menos).

En esta página se incluyeron algunas personalidades que no pudieron escapar del lente de los fotógrafos, ya sea por lo llamativo de sus vestuarios o por la acertada elección que hicieron para esa noche.