Un amor de la tercera edad

Ella tiene 97 años, él tiene 85 y se casarán este fin de semana.
Un amor de la tercera edad
Larry Bushnell, de 85 años de edad y Columba Rosaly (97), disfrutarán su "despedida de solteros" este 14 de febrero.
Foto: EFE / ALEXANDRA VILCHEZ

Charlotte, Carolina del Norte (EFE).- Una pareja de la tercera edad en Carolina del Norte conformada por una mujer ecuatoriana y un hombre estadounidense demuestra que el amor vence las barreras de la edad, idioma y religión.

Larry Bushnell, de 85 años de edad y originario de Wisconsin, y Columba Rosaly (97), natal de Manabí (Ecuador), pasarán hoy el día de San Valentín disfrutando de una fiesta de “despedida de solteros”, ya que el próximo sábado contraerán nupcias al sur de Charlotte.

La comunidad de retirados Sharon Village, lugar donde la pareja se conoció hace más de un año celebrará con sus residentes el gran acontecimiento.

“Creo que Dios me puso en el camino de Columba para cuidarla porque ella no tuvo familia y eso es lo que estoy haciendo”, comentó a Efe Bushnell, un exmaestro de música que perdió a su segunda esposa el año pasado.

Bushnell -que es presbiteriano, no fuma, ni consume alcohol, y considera que el secreto de una larga vida es mantenerse “relajado” y hacerle “caso al corazón”- enamoró a la ecuatoriana a la antigua- escribiendo cartas de amor y siendo muy amable.

“Es un buen hombre, muy culto, educado, y cuidadoso”, afirmó Rosaly, cuyo esposo, de origen puertorriqueño, y con el cual compartió 22 años, falleció hace más de una década.

Ambos llegaron a Charlotte desde California hace doce años buscando un mejor lugar para vivir.

“Recuerdo que me miraba mucho (Larry) cuando almorzábamos, pasaba papelitos que traducía en la computadora con mensajes de amor. Un día me dio un beso en la mejilla, fue hermoso, luego me propuso matrimonio y yo acepté”, acotó.

Rosaly- que emigró a Estados Unidos hace 43 años, es ciudadana estadounidense y católica- dice que nunca tuvo la necesidad de hablar bien inglés, aunque lo entiende, a pesar de haber trabajado durante 12 años en la planta de bolígrafos de la compañía Paper Mate en Santa Mónica (California).

“Era muy hábil en mi trabajo, hacía 1.000 tapitas de los bolígrafos al día, mientras las otras trabajadoras entre 200 y 300”, contó con orgullo la hispana, que fue criada por un tío de buena posición económica en Ecuador.

“Encontrar a Larry en este tiempo de mi vida fue un milagro de Dios, porque intenté regresarme a Ecuador pero no me fue bien, así que una trabajadora social en Charlotte me ayudó a conseguir este lugar y es lo mejor que me ha pasado”, añadió.

Bushnell está muy pendiente de la salud de Columba, que es mayor doce años, e inclusive maneja varias horas para llevarla a ver a un médico quiropráctico que la trata de sus dolores de cuerpo.

Aunque es difícil la comunicación entre la pareja, y según Columba “nunca han discutido”, ambos están haciendo un esfuerzo por aprender el idioma del otro.

Rosaly toma clases de inglés con la maestra Iris Newton, que ha servido de intérprete y hasta de cupido de los novios, y Bushnell utiliza el diccionario para decir algunas frases.

“Leemos la Biblia juntos en inglés y Columba entiende bastante, pero reconozco que debo aprender español y cuando nos casemos voy a hacerlo”, enfatizó el novio.

El noviazgo de la pareja ha sido motivo de felicidad para los residentes del lugar, quienes fueron testigos del nacimiento del amor entre dos personas que jamás dejaron de soñar que podrían encontrar de nuevo a su media naranja a pesar de su avanzada edad.

“Me siendo muy contenta por ellos”, comentó a Efe Graciela Ospina, de 87 años, de origen colombiano.

“Lo principal a esta edad es encontrar compañía y Columba lo logró. A ellos, a pesar que no se pueden entenderse muy bien, los unen las caricias”, apuntó Ospina.

La boda incluirá comida, alguien que la oficializará la ceremonia y un fotógrafo que se encargará de tomar imágenes que ambos compartirán.

Rosaly escogió un vestido rosado con adornos en el cuello y Bushnell una camisa azul.

Luego regresarán a su nuevo apartamento que compartirán en la comunidad de Sharon Village.

En cuanto a la luna de miel, por ahora no tienen planes, ya que “la salud de Columba es lo primero”, aunque Larry enfatizó que será en Hawaii, donde la hispana fue con su antiguo esposo.

“Tenemos el resto de la vida para decidirlo”, concluyó el estadounidense.