Republicanos ante una gran prueba

Un renovado Rick Santorum espera dar su próxima sorpresa en Michigan. Newt Gingrich busca resucitar su campaña en el sur religioso. Mitt Romney confía en su estado, Massachusetts.
Republicanos ante una gran prueba
Santorum cuenta con el apoyo de los votantes del movimiento ultraconservador Tea Party y de los evangélicos.
Foto: AP

WASHINGTON/AP – Un renovado Rick Santorum espera dar su próxima sorpresa en Michigan. Newt Gingrich busca resucitar su campaña en el sur religioso. Mitt Romney confía en su estado, Massachusetts.

Los aspirantes republicanos aguardan la reanudación de la competencia para determinar quién desafiará en noviembre al presidente Barack Obama.

Después de una breve pausa, el plantel republicano encara una serie de nueve primarias y cuatro asambleas regionales entre el 28 de febrero y el 6 de marzo. Están en juego 518 delegados, más del triple de los asignados hasta ahora en la impredecible puja.

Un debate el 22 de febrero en Arizona, el primero en tres semanas y posiblemente el último en la campaña republicana, se suma a la incertidumbre.

Las consideraciones políticas son asombrosas en momentos en que Romney, Santorum, Gingrich y Ron Paul sopesan el costo de competir en un estado abandonando la esperanza de ganar en otro, o quizás de sacar buen resultado y confiar en ganar delegados en un tercero.

“No todos los estados son de igual importancia”, comentó Steve Schmitt, quien ayudó a la campaña del senador John McCain.

Según numerosos estrategas dentro y fuera de las campañas, la primaria de Míchigan el 28 de febrero se perfila como una competencia particularmente importante en la que Romney tratará de frenar la carga de Santorum una semana antes de las contiendas internas en 10 estados.

Pero en los trece estados, Georgia tiene el mayor número de delegados en juego, 76, y Gingrich no puede darse el lujo de perder en donde comenzó su carrera política en 1978.

El grupo partidario de Romney Restablezcamos Nuestro Futuro ataca a Gingrich en avisos por televisión en el estado para ver si su candidato puede recoger algunos delegados allí.

Esa maniobra no es posible en Arizona ya que los 29 delegados van al ganador y Romney, ex gobernador de Massachusetts, es amplio favorito según las encuestas.

“Si uno lleva la delantera y los factores que impulsan a los votantes son la inevitabilidad y la electabilidad, es importante lograr una combinación de ganar estados y acumular delegados”, dijo Schmitt.