Okinawa rechaza a tropas de EEUU

El gobernador de la isla pidió la reubicación de la base militar fuera de la provincia

Tokio, 27 de Febrero (EFE).- El gobernador de Okinawa (sur de Japón), Hirokazu Nakaima, rechazó hoy ante el primer ministro nipón, Yoshihiko Noda, el plan para mantener la polémica base militar estadounidense de Futenma en la isla y pidió su reubicación fuera de la provincia.

Noda y Nakaima mantuvieron hoy una reunión en la que el jefe del Gobierno buscó, sin éxito, obtener la aprobación del gobernador al traslado de la base aérea de Futenma, en la ciudad de Ginowan, a otra zona costera menos poblada pero en la misma isla, informó la agencia Kyodo.

Durante el encuentro, el primer ministro insistió en que llevar la base a la localidad de Nago, en el norte de Okinawa, es considerada la única opción “viable” tanto por Japón como por EEUU.

Nakaima rechazó el llamamiento de Noda, recordó que la mayoría de la población de Okinawa se opone a la presencia de la base y pidió su reubicación fuera de la provincia, algo a lo que se había comprometido el gobernante Partido Democrático durante su campaña electoral en 2009.

La base estadounidense de Futenma está en plena zona urbana de Ginowan, completamente rodeada de viviendas y edificios públicos, y ocupa cerca de 480 hectáreas, un cuarto del territorio de la ciudad, de unos 90,000 habitantes.

Un pacto firmado entre Japón y EEUU en 2006 establece que la base de Futenma se llevará para 2014 a la bahía de Henoko (Nago), en una zona al norte adyacente a otras dos bases militares con tropas de tierra de los marines.

El mismo acuerdo condicionaba al traslado de Futenma la reubicación de unos 8,000 soldados estadounidenses desde Okinawa al territorio estadounidense de Guam, aunque ahora las dos partes se encuentran revisando este punto.

Durante su visita a Okinawa, la primera desde que asumió el poder en septiembre, Noda insistió, además, en que su Gobierno está haciendo lo posible para aligerar la carga que supone para Okinawa albergar a más de la mitad de los cerca de 48.000 soldados que EEUU mantiene en Japón, uno de los grandes aliados de Washington en la zona.

La polémica sobre Futenma, que se remonta a varios años atrás, costó el cargo en 2010 al ex primer ministro nipón Yukio Hatoyama, que dimitió ante la caída en picado de su popularidad tras su decisión de mantener la controvertida base dentro de Okinawa.