Carlos Santana regresa a Vegas

El músico mexicano quiere representar a los latinos con 'luz e integridad'

Carlos Santana regresa a Vegas
Carlos Santana, en la foto hace unos meses en Suiza, repasará su larga trayectoria artística en el House of Blues de Las Vegas durante los próximos años.
Foto: AP

A partir del próximo mayo, el sonido de la guitarra del legendario Carlos Santana sonará más que nunca en Las Vegas.

Por dos años consecutivos, el multiganador de premios Grammy deleitará a los visitantes de la Ciudad del Pecado, tocando en la sala House of Blues de Las Vegas, ubicada en el Mandalay Bay Resort & Casino. Al ingresar a su nuevo hogar, Santana deja la casa que tuvo por más de un año en el Hard Rock Hotel & Casino.

“No es la primera ni la última que estoy de residente en una sala de conciertos”, dice el nacido en Autlán de Navarro, Jalisco, México, y residente de Las Vegas desde hace tres años. “Esto es tan solo otra oportunidad que el universo me está dando para poder representar a la gente de habla hispana, con luz e integridad”.

La nueva oportunidad llena de alegría el corazón del astro de la guitarra eléctrica porque con su serie de conciertos, Una noche íntima con Santana: Grandes éxitos en vivo, representará “las aspiraciones de mi gente”.

“¡Qué iluminante, ¿no?! Esas [aspiraciones] las representó Selena. Y, antes de ella, Ritchie Valens, Ricardo Valenzuela, José Feliciano y Carlos Santana, quien todavía anda aquí en escena”, dice el artista de 64 años, con una gran sonrisa en su cara.

La serie de conciertos íntimos del autor de la emblemática pieza Samba pa ti, empieza el dos de mayo y concluye el tres de junio, para luego reanudarse el 12 septiembre y extenderse después por todo 2013.

“Ofreceré mi música al público con generosidad, honestidad, sinceridad, [confianza] y realidad”, explica el genio de la guitarra, cuyo nombre está instalado desde hace más de una década en el Rock and Roll Hall of Fame.

Para las presentaciones del celebre músico, House of Blues de Las Vegas renovó por completo su escenario.

“Lo de la [renovación] del escenario estuvo bien”, denota el intérprete del clásico hit Black Magic Women. “Porque así como cambian las sábanas de la camas y limpian las habitaciones para recibir un nuevo huésped, así tenían que hacer conmigo, con su residente nuevo”.

Pero a pesar de que el recinto musical quedó por completo reconfigurado y renovado, Santana “limpiará” el lugar con su acostumbrado ritual: “prenderé incienso y haré sonar discos de música sublime para que el lugar quede limpio, sin energías pasadas. Y así, ya purificado, voy yo a tocar mi música solo con los elementos del amor y no con los del miedo”.

En el nuevo lugar -con capacidad para 1,500 personas-, la audiencia estará a unos cuantos pasos del rocanrolero que deslumbró al mundo con su peculiar estilo de sacarle a la guitarra eléctrica sonidos del rock, matizados con texturas del jazz y de los variados ritmos de la música latina.

Santana asegura que con su música, que posee un lenguaje universal, busca seguir sorprendiendo “sin límites” al público de todas las razas y nacionalidades, incluyendo a sus fans mexicanos, debido a que tiene “una gran reverencia y devoción hacia México, porque fue allí donde aprendí los colores, los sabores y los sentimientos de la música”.

El autor del álbum Supernatural (1999), explica que planea tener invitados en sus recitales íntimos (por cierto, parte del dinero recaudado durante su serie de conciertos en el House of Blues será donado a la Fundación Milagros, que apoya a niños faltos de recursos para educarse en las artes y a la Fundación Internacional House of Blues, que patrocina programas musicales y culturales a los jóvenes).

“Invitaremos quizás a Ben Harper, Buddy Guy, Andrea Bocelli, Juan Luis Guerra u otros artistas que quieran unirse a mi música para crear una alquimia… una unidad musical que levante el espíritu”, dice el guitarrista, luciendo una camisa y un pantalón negro, que contrasta con un chaleco tejido con hilos de tonos fuertes.

En tanto toca en House of Blues de Las Vegas, Santana proyecta producir en este recinto tres álbumes de género blues. Uno sería producido con sonido de banda para la audiencia de habla hispana, otro para los radioescuchas y el otro para su familia directa que está sumergida también en la industria musical. Su actual esposa, Cindy Blackman, su dos hijas y su hijo son músicos, así como su hermano Jorge Santana. Con este último, el artista grabó su propuesta Santana Brothers (1994).

El guitarrista mexicano, que adoptó la nacionalidad estadounidense en 1965, tiene entre sus planes hacer algo con Gustavo Dudamel.

“[Gustavo] Dudamel está ahora en una posición privilegiada donde podríamos unir nuestros talentos para articular un lenguaje sinfónico del Océano Pacífico que dejaría atrás en la gente joven ese prejuicio de que la música clásica es para los ricos y la música de mariachi para los pobres… ¡Eso no es así!”, dice con voz enfática el creador del álbum Blues for Salvador

(1984)

.

“La música se produce por igual para toda la gente”, agrega. “La gente de ahora quieren escuchar, por ejemplo, la música de Led Zeppelin o de Maná en sinfonía y hoy hay manera de hacerlo”.

A pesar de ser catalogado como uno de los mejores guitarristas del mundo, Santana se siente tan solo como “una criatura más de Dios, que no es más ni menos que nadie”.

“La única diferencia, es que yo fui iluminado con un talento musical desde muy niño y le he metido muchas ganas para poder comunicarme con todos por igual… con latinos, ingleses, japoneses, nativoamericanos, africanos…”.