Candidatos a alcalde miden el terreno

Seis han reportado más de $3.7 millones en sus arcas de campaña
Candidatos a alcalde miden el terreno
Eric Garcetti.
Foto: Aurelia Ventura / La Opinion

Las estadísticas son elocuentes: en la última década, los aspirantes a cargos disponibles (donde ningún político buscó la reelección) del gobierno de Los Ángeles que más recaudaron dinero, ganaron.

Teniendo este dato presente, que hace unos días publicó la Comisión de Ética de la ciudad, los candidatos a la Alcaldía de Los Ángeles no han dejado de medir el terreno electoral, a casi un año de las votaciones donde se eligirá al sucesor de Antonio Villaraigosa.

A la fecha, seis de los doce contendientes han reportado más de 3.7 millones de dólares en sus arcas de campaña, estando en la delantera la contralora municipal Wendy Greuel, con 1.1 millones de dólares. Le siguen los concejales Eric Garcetti, con $1.06 millones, y Jan Perry, con $826,000.

Y podrían recibir más “leche maternal”, como se conoce en la jerga política al dinero, luego que la Comisión de Ética aprobó la semana pasada elevar los límites de contribuciones de 1,000 a 2,200 dólares por individuo o grupo, aunque pide reducir el período de recaudación de 18 a 12 meses.

La propuesta, cuyo objetivo es que los aspirantes pasen más tiempo conversando con los votantes que buscando donativos, aún debe ser analizada por el pleno del Concejo Municipal.

Con estos cambios potenciales y con candidatos que han recibido un millón de dólares en apenas cuatro meses, como Garcetti, la carrera por la Alcaldía podría convertirse en una de las más acaudaladas de los últimos tiempos. Como un comparativo, Villaraigosa obtuvo tres millones de dólares en su campaña de reelección hace tres años, donde compitió contra candidatos de bajo perfil.

Para el inversionista Austin Beutner, el candidato con el bolsillo más hondo, pero que sólo ha reportado 627,000 dólares en sus cofres de campaña, el “ritual de alardear” el dinero recaudado de “intereses especiales” es una de las razones por las cuales pocos cambios ocurren en la ciudad.

Por eso, afirma, su campaña política se está centrando en las “ideas para crear empleos, para solucionar los problemas y en la independencia necesaria para hacer las cosas”.

Garcetti, por su parte, considera que los donativos son un signo de que muchas personas se han interesado en apoyarlo en las urnas. “La diversidad y el dinamismo de nuestros simpatizantes reflejan nuestra gran ciudad”, expuso poco después de que la Comisión de Ética publicó los reportes financieros.

La exposición es otro factor que no han descuidado. Pocos han fallado en debates, entrevistas en medios de comunicación, reuniones comunitarias, eventos sociales o conferencias de prensa. Tampoco se han apartado de las redes sociales.

Esta semana Greuel, Perry, Garcetti, Beutner y el comentarista Kevin James participaron en un foro sobre corrupción, incompetencia y potencial del gobierno local. Los que están fuera del Ayuntamiento, Beutner y James, criticaron las débiles acciones de los políticos por detectar irregularidades. Los de adentro, hablaron de sus logros y de lo que harán si llegan al despacho de Villaraigosa.

Tantos son sus compromisos, que la falta de tiempo de algunos de los candidatos ha obligado a modificar el forma de una serie de debates organizada por Cerrell Associates y el Proyecto de Registro de Votantes del Suroreste. Ahora éstos se enfocarán en cada contendiente en particular, en lugar de hablar en conjunto sobre tópicos como transporte, seguridad pública o economía.

“El paso a este nuevo formato permitirá que cada candidato pase más tiempo hablando de los problemas y da a los votantes una mejor idea de lo que harán como alcaldes”, explicó Hal Dash, director ejecutivo de Cerrel Associates.

Quienes aún no han decido si lanzan su sombrero al ruedo son el desarrollador urbano, Rick Caruso, y el supervisor del condado, Zev Yaroslavsky, considerado uno de los favoritos para ganar la Alcaldía. Ambos elevarían sustancialmente los donativos recaudados en la contienda.