Viven en condiciones deplorables

Familias residen en viviendas totalmente insalubres provistas por Fannie Mae
Viven en condiciones deplorables
Aidé lleva en sus brazos a Ángel, cuya piel está llena de ronchas debido a las mordeduras de cucarachas.
Foto: J. Emilio Flores / La Opinión

Cuando cae la noche, Ángel, de 9 meses de edad, llora y se desespera, comenta su madre Aidé Clemente. Ella no sabe si las lágrimas se deben a la falta de electricidad, al frío, a las ratas o a las cucarachas que lo muerden por la noche.

“Yo pongo unas velitas y no duermo tranquila tratando de espantar las cucarachas, pero no puedo evitar que se llene de ronchas por las cucarachas”, dijo Aidé.

La familia de Aidé vive en una de las decenas de propiedades en Los Ángeles que han sido embargadas por Fannie Mae y que enfrentan condiciones insalubres muy similares a viviendas en países pobres.

Aidé trata de modificar estas condiciones. Ella ha forrado la puerta principal con papel de regalo de navidad de color verde para evitar que se vea una ventana que no cierra bien. Ha puesto una pintura de un paisaje para tapar un hoyo en la pared de la sala y ha puesto cortinas del mismo color de la madera que ha utilizado para tapar las ventanas con vidrios quebrados.

“Yo hago lo que puedo para que no se vea feo”, dijo la madre. “Lo que sí me molesta es no tener electricidad desde septiembre del año pasado. Los niños se ponen muy inquietos y la verdad es que sufrimos mucho viviendo de esta forma”.

En la casa ubicada en la cuadra número 1100 al este del bulevar Adams, viven tres familias desde hace muchos años. Aidé, su esposo y sus seis hijos viven ahí desde hace 8 años.

Cuando Fannie Mae embargó esta propiedad en septiembre, el Departamento de Electricidad y Agua (DWP) le cortó la energía eléctrica. Las tres familias juntaron 1,200 dólares para pagar la reconexión, pero no pudieron porque el dueño anterior tenía una deuda de 18,000 dólares.

Estas tres familias contactaron a la organización sin fines de lucro SAJE –Acciones Estratégicas para una Comunidad Justa- para encontrar opciones y conocer sus derechos como inquilinos.

Paulina González, directora ejecutiva de SAJE, recordó que la agencia de préstamos Fannie Mae recibió dinero de los contribuyentes para evitar que se fueran a la quiebra y para que ayudaran a las familias que lo necesitaran a quedarse en sus hogares.

“Ahora lo que estamos viendo es que Fannie Mae se ha convertido en el dueño de viviendas insalubres y que no han hecho lo posible por reparar las propiedades. Las condiciones en las que viven estas familias son deplorables”, dijo González, asegurando que la historia de Aidé y su familia se repite una y otra vez por toda la ciudad.

Nancy Ibrahim, directora ejecutiva de Esperanza Community Housing, organización que ha enviado a promotoras de salud a este tipo de residencias en Los Ángeles para evaluar las condiciones en las que viven las familias, dijo que han encontrado infinidad de violaciones a los códigos de salud que afecta directamente la salud de los inquilinos.

“Hemos encontrado que hay casas infectadas de cucarachas, ratas y moho. En muchos casos se ha encontrado plomo en la pintura de las paredes… es común que los niños que viven en estas condiciones desarrollen problemas respiratorios o que padezcan de ronchas o alergias. Muchas personas terminan en condiciones similares a esta familia (Aidé)”, dijo Ibrahim.

A través de un comunicado oficial, Fannie Mae manifestó que en el caso específico de esta propiedad ubicada sobre el bulevar Adams, las familias no respondieron a los múltiples intentos de contactarlos y que la falta de respuesta ha hecho que la administración no pueda inspeccionar la propiedad ni hacer las reparaciones necesarias.

Aide y sus vecinos aseguraron a La Opinión que en dos ocasiones se quedaron esperando la visita de los inspectores de Fannie Mae, pero que no llegaron.

Fannie Mae aseguró que en las próximas 48 horas intentarán contactar nuevamente a estas familias.