Campesinos hispanos inician huelga de hambre

Buscan que la cadena de supermercados Publix apoye el programa que les permite recolectar un centavo más por libra de tomates.
Campesinos hispanos inician huelga de hambre
Foto: Archivo

Lakeland (Florida),(EFE).- Campesinos del centro de Florida iniciaron hoy una huelga de hambre de seis días frente a las oficinas corporativas de Publix con la que buscan que la cadena de supermercados más grande del estado apoye el programa que les permite recolectar un centavo más por libra de tomates.

El ayuno es organizado por la Coalición de Trabajadores de Immokalee (CIW), la región tomatera del suroeste de Florida, y busca concienciar a la empresa sobre responsabilidad social y los derechos de los campesinos por un salario digno, dijo a Efe Gerardo Reyes, representante de CIW.

“Estamos haciendo esta huelga porque creemos que ya es tiempo de que Publix cumpla con su compromiso social, apoye nuestro programa de comida justa y acepte pagar un centavo más por libra de tomate”, dijo.

“Este centavo ayudaría a mejorar la calidad de vida de los campesinos, agregó.

El Programa de Comida Justa (FFP) es una iniciativa del CIW y los consumidores para que las corporaciones aumenten un centavo el precio de la libra de tomates cosechados en Florida y para asegurar los derechos de los trabajadores de la industria tomatera, que genera unos 620 millones por temporada y que ya cuenta con el apoyo de Whole Foods Markets, Taco Bell, Yum y Burger King entre otras.

“El FFP también garantiza el respeto al código de conducta (por parte de las empresas participantes) y que denuncien así los abusos contra los trabajadores, incluido el abuso sexual que muchas veces queda impune”, dijo Reyes.

Por años, los campesinos han luchado por el reconocimiento de su labor, y aunque varias empresas aceptaron apoyar su programa, no fue sino hasta 2010 cuando la Asociación de Cosecheros de Tomates de la Florida, la Florida Exchange, aprobó recolectar el centavo para sus trabajadores, eliminando así los supuestos conflicto legales que la misma implicaría y que según los campesinos han sido utilizados como escudo por las corporaciones para negarse a pagar el centavo extra.

“Ya esas barreras no existen por que lo Publix ya no tiene excusas para no apoyar nuestro programa”, dijo Reyes.

En un comunicado, Publix explica que aunque reconocen la lucha de los campesinos y los ven como “sus vecinos”, no “pagaremos a empleados de otras empresas directamente por su trabajo”, al tiempo que aplaude el acuerdo entre la CIW y la Tomato Exchange.

“Vemos este acuerdo de aumentar el pago de los trabajadores por un centavo por libra (de tomate) además del pago mínimo (por hora) federal que actualmente ganan los trabajadores agrícolas como una confirmación del compromiso de actuar con ética y responsabilidad en interés de sus trabajadores”, explicó la cadena Publix.

Pero para campesinas como Hermelinda Cortés, de 27 años, las palabras Publix suenan “exprimidas”, según dijo a Efe, mientras participaba en la huelga de hambre en Lakeland, al suroeste de Orlando, en el condado Polk.

“Yo trabajo de sol a sol, partiéndome la espalda recogiendo los tomates y creo que este supermercado, el más grande Florida y de que seguro venden muchos de los tomates que nosotros cosechamos, puede ayudar un poquito y darnos ese centavo”, dijo la madre de tres hijos, oriunda del estado de Oaxaca, en México.

Con tambores, guitarras, y enarbolando pancartas que atraen la atención de los motoristas que entran y salen de la sede corporativa de Publix, los campesinos, estudiantes, líderes y otros miembros de la comunidad tienen planes de continuar con su huelga “y que la inanición los lleve hacia un futuro mejor en los campos de Florida”, según Pablo Wences, quien junto a su madre, tía y hermana enarbolaba un mensaje escrito en un idioma que no entiende.

“No hablo español, ni lo entiendo, pero sí comprendo la lucha de los campesinos hispanos por un centavo más, trabajar con descansos en la sombra, el acceso a agua y a denunciar abusos sin temor”, dijo a Efe el estudiante de ingeniería de computación de 21 años.

La huelga concluirá este sábado con una marcha en la que se espera además la participación de representantes de Centro por la Justicia y los Derechos Humanos Robert F. Kennedy, así como autores de libros y documentales que recogen la labor de los más de cuatro mil campesinos en los surcos de tomates de Florida.