Son ‘santos vivos’ al servicio de la Iglesia

Leoneses dedican su vida para ayudar al prójimo en medio de crisis
Son ‘santos  vivos’ al servicio de la Iglesia
Tiendas que venden artículos religiosos son comúnes a través de Guanajuato.
Foto: Gardenia Mendoza Aguilar / La Opinión

LEÓN, Guanajuato.- “Queremos ser santos en vida”. Juan Barajas, expresidente nacional de la Legión de María, condensa en una frase su trabajo y el de un centenar de movimientos de laicos que apoyan las directrices de la Iglesia Católica en este estado ubicado en el centro de país.

Su peso religioso se verá reflejado con la participación de 1,000 ministros extraordinarios para la eucaristía (seglares) en la única misa pública que ofrecerá el Papa Benedicto XVI el próximo 25 de marzo en la ciudad, donde darán la comunión entre los asistentes, aunque su trabajo de campo es más complejo.

Son brigadas de propagación de la fe y la caridad entre jóvenes, pobres, reclusos, mujeres, niños que refuerzan la vida religiosa guanajuatense con énfasis en la familia.

“Es la base de la sociedad, si se destruye, se rompe la armonía social y económica, hay que apostar por ella”, explica Barajas desde su despacho de ingeniero que comparte en tiempo con el movimiento integrado por profesionistas y obreros.

La Legión de María cuenta en Guanajuato con 15 células de trabajo en las que participan alrededor de 3,000 personas organizadas con la misma estructura jerárquica de la Iglesia Catolica; a nivel nacional hay consejos nacionales en el Distrito Federal, Guadalajara y Chihuahua.

Buscan a personas solas, enfermas o con problemas en general para enseñarles la “palabra de Dios”, y orientarlas. Van a sus casas y hablan con ellos.

“Cuando es desintegración familiar hacemos todo lo posible porque no lleguen hasta el divorcio, pero hay algunos casos, sobre todo cuando hay violencia intrafamiliar, en los que ya no podemos hacer nada porque es mejor que se separen aunque sintamos una gran pena por ello”.

Barajas pertenece a la Legión de María desde los 19 años, pero su relación espiritual con la Virgen inició mucho antes: cuando a los seis años dejó su hogar en Cotija, Michoacán, cuna del polémico fundador de los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel.

“La adopté como madre y me doné a ella para seguir su ejemplo”, dice el hoy padre de familia y activista.

Los 28 movimientos apostólicos en León que son coordinados por la arquidiócesis a través de sacerdotes del apostolado de laicos como Eusebio Salazar.

Hay de todo tipo. Entre otros: el Movimiento Familiar Cristiano, Esposas Cristianas, Renovación del Espíritu Santo, Neocatecumenado, Orden Franciscana Seglar, Trabajadores Guadalupanos, Adoración Nocturna Mexicana, Junta Diocesana de Acción Católica, María en la Iglesia Doméstica y la Conferencia de San Vicente de Paúl.

Esta última, por ejemplo, hace la labor que de alguna manera debería estar a cargo el gobierno.

Silvia Hernández, miembro activo, señala que la organización está encargada principalmente de repartir despensas y medicamentos entre los más pobres a través de equipos de entre cuatro y cinco personas.

Entregan alrededor de 200 paquetes mensuales de arroz, azúcar, jabones, detergente, atún, galletas y huevo.”¿Cómo sabemos quién nos necesita? Sólo hay que pararse a observar un poco”, comenta.

La noble naturaleza se opaca en años recientes con el envejecimiento de sus miembros: algunas organizaciones calculan que el 50% de sus miembros son adultos mayores de 40 años; el 40% de la tercera edad y sólo el 10% son jóvenes, aunque este último grupo puede fortalecerse en la educación católica que profesan las escuelas.