Acusado de abusar de niños indocumentados en refugio

Exsupervisor enfrenta varios cargos y una posible condena de 10 años tras rejas

SANTA ANA, California.- Un exsupervisor de casos en un refugio para menores inmigrantes indocumentados que son detenidos cuando cruzan la frontera solos abusó sexualmente de seis adolescentes mientras supervisaba las llamadas que realizaban a familiares en Centroamérica, dijo ayer un fiscal.

Mark Birney, fiscal adjunto del Condado de Orange, dijo en declaraciones de apertura que Víctor Salazar abusó sexualmente de los adolescentes en su oficina a puertas cerradas en el refugio de Fullerton en varias ocasiones entre 2007 y 2008.

“Temían que si decían algo no les creerían. Que serían deportados. Que serían condenados por hacer que otro hombre los tocara”, dijo Birney. Los adolescentes no querían provocar ningún problema en el centro, que les brindaba comida, ropa, un entorno estable y la posibilidad de asistir a la escuela, señaló.

Salazar, de 30 años, se encuentra en juicio por el presunto abuso, que llevó a que el refugio con contrato federal instalara puertas con ventanas en sus oficinas, incrementara los videos de vigilancia y prohibiera el transporte individual de niños por parte del personal. Si se le declara culpable de todos los cargos, podría enfrentarse a una década en prisión.

Su abogada, Lisa Eyanson, dijo a los miembros del jurado que con frecuencia los menores se ponían sentimentales durante las llamadas telefónicas a su familia y que el acercamiento por parte de Salazar se orientaba a consolarlos. También afirmó que el adolescente que inicialmente denunció el presunto acercamiento había sido amonestado recientemente por Salazar por lanzarle un objeto a un maestro.

“Encontrarán que no hubo intención sexual alguna en los acercamientos”, señaló la abogada.

El caso brinda un panorama de un programa supervisado por el Departamento de Salud y Servicios Humanos para menores que son detenidos por agentes de la frontera. Muchos de los menores abandonan sus hogares en Centroamérica para reunirse con su familia en EEUU, mientras que otros huyen del abuso o parten en busca de empleos para ayudar a sus parientes.

Más de 8,000 menores provenientes principalmente de Guatemala, El Salvador y Honduras fueron detenidos bajo custodia federal durante el año fiscal 2009. La mayoría de ellos, al igual que las presuntas víctimas en el caso contra Salazar, fueron adolescentes varones según las estadísticas federales.

El gobierno federal tiene contratos con refugios en todo el país, así como con el refugio en Fullerton, para albergar a los menores mientras los supervisores intentan determinar si deberían reunirse con sus familiares aquí, ser enviados a un hogar de crianza temporal o regresar a sus países.

Salazar comenzó a trabajar en el hogar para menores inmigrantes cuando abrió en marzo de 2006. Anteriormente había trabajado en otra instalación para adolescentes donde se realizó una verificación de currículum y obtuvo excelentes evaluaciones por parte de los menores y los demás miembros del personal, aseguró telefónicamente a Associated Press Joyce Capelle, directora ejecutiva del centro Florence Crittenton Services del Condado de Orange.

Después de que un adolescente del centro informara que había escuchado que Salazar se había aproximado de forma inadecuada a otro menor, el centro colocó a Salazar en licencia administrativa paga y llamó a la policía.

La investigación llevó a un total de seis menores con quejas similares, incluyendo algunos que habían sido liberados para vivir con familiares en Estados Unidos, indicó Capelle.

Los fiscales aseguraron que Salazar abusó sexualmente de seis adolescentes varones de 15 y 16 años entre mayo de 2007 y febrero de 2008. Salazar está acusado de cuatro cargos graves por actos lascivos con un menor, tres cargos graves por actos de copulación oral con un menor y siete cargos menores de violencia sexual.

Durante el juicio en el Tribunal Superior en Santa Ana, los fiscales piensan llamar a tres de las presuntas víctimas que fueron liberadas del refugio para vivir con su familia o en un hogar de crianza temporal y ahora tienen estado legal en Estados Unidos. Dos de las presuntas víctimas fueron llevadas de regreso a América Central, dijo Birney.

Desde el arresto de Salazar, el centro en Fullerton ha capacitado al personal sobre abuso infantil con un programa especial que se concentra en menores refugiados e inmigrantes. Otros refugios con contratos con el gobierno ya habían comenzado a realizar sesiones de capacitación como respuesta a acusaciones previas de abuso sexual en un refugio en Texas, dijo Capelle.