Estudiantes latinos ya cuentan con “La Casa”

Inauguran en Chicago un alojamiento para universitarios a precios accesibles
Estudiantes latinos ya cuentan con “La Casa”
En Chicago vive una de las mayores comunidades hispana de Estados Unidos.
Foto: Archivo

Chicago – Una organización comunitaria del barrio Pilsen de Chicago presentó La Casa, un alojamiento universitario que busca apoyar a los estudiantes latinos con un lugar para vivir y estudiar, a precios accesibles y cerca de las principales universidades de la ciudad.

“Queremos cambiar la dinámica en la comunidad, motivar a nuestros jóvenes para que vayan a la universidad y se gradúen. El mensaje es claro y muy fuerte”, dijo a Efe la directora de La Casa, María Bucio.

Esta hija de inmigrantes mexicanos, nacida y criada en Chicago, dijo que son muchos los estudiantes universitarios latinos que permanecen en casa sin experimentar la vida en un campus, por costumbre o mayoritariamente por razones económicas.

“Una hora para ir, y otra para regresar. Luego el trabajo para ayudar a la familia o las responsabilidades de casa. Es un gran esfuerzo para mantenerse en carrera, y todo conspira contra la meta final”, dijo.

En la presentación de La Casa esta semana, el director ejecutivo del Proyecto Resurrección, Raúl Raymundo, dijo que en los Estados Unidos hay más de 12 millones de latinos en la universidad.

Sin embargo, continúan siendo el grupo menos educado cuando se trata de completar una licenciatura. En 2010, solamente había un 13% de latinos de entre 25 y 29 años con un título universitario, agregó.

“Es pensando en los latinos de Chicago que hemos creado La Casa, para ayudarlos a ser exitosos con un lugar seguro, tranquilo y accesible para vivir y estudiar mientras persiguen su sueño”, dijo.

Según Raimundo, en las comunidades latinas que sirve Resurrección desde hace 22 años con proyectos de revitalización inmobiliaria, la tasa de individuos con licenciaturas es de entre 10 y 13%.

“Una estadística inaceptable para nosotros, que queremos apoyar a los jóvenes con estrategias como La Casa para que se conviertan en los líderes y profesionales de mañana”, afirmó.

La Casa espera incorporar jóvenes de barrios latinos como Pilsen, La Villita y Las Empacadoras, que habitualmente son los primeros de la familia en ir a la universidad.

Jessenia Martínez, que cursa el último año de preparatoria de la secundaria Benito Juárez, dijo que le gustaría vivir en La Casa porque su actual domicilio de dos dormitorios le resulta pequeño.

“Vivo con mi madre, mi hermano, mi hermanita y mi padre. Hay mucho ruido y no puedo concentrarme para estudiar. En La Casa tendría mi espacio y a la vez estaría cerca de mi familia”, agregó.

María Bucio se unió al Proyecto Resurrección 45 días atrás para poner el toque final en una iniciativa que comenzó a ser diseñada 10 años atrás.

El resultado es un edificio de seis plantas, ubicado en las calles 18 y Paulina, frente a la plaza El Zócalo de Pilsen y en el corazón de la comunidad mexicana de Chicago.

La ubicación es ideal, con acceso a una de las líneas del tren elevado y a varias rutas de autobuses, además de encontrarse a pocos minutos de las principales universidades y colegios comunitarios de la ciudad.

En la planta baja del edificio que alojará a 100 estudiantes y comenzará funcionar a fines de junio habrá espacio para recreación, recepción y una cafetería.

Las otras plantas serán dormitorios estudiantiles, habrá una sala de ejercicios, lavandería, sala de reuniones y cocinas. Todos los gastos de gas, electricidad, agua y conexión inalámbrica a internet estarán incluidos.

Cada planta contará con un asistente residencial, en su mayoría estudiantes de postgrado, que oficiarán de mentores permanentes.

“Todo lo que se puede encontrar en un dormitorio universitario, pero menos costoso inclusive que vivir fuera del campus”, dijo Bucio.

Junto a La Casa habrá un Centro de Recursos para estudiantes con programas de pasantías y mentores, acceso a computadoras y salón multiuso para realizar talleres.

Según Bucio, el centro trabajará además asociado al Instituto del Progreso Latino -una organización comunitaria latina dedicada a la educación- para ofrecer apoyo académico y programas de enriquecimiento a los estudiantes de las secundarias del área y encaminarlos hacia un título universitario.

Los $11.6 millones invertidos en La Casa fueron aportados por el estado de Illinois, fundaciones privadas y contribuciones de filántropos.