Un café con David Campos

El supervisor del Distrito 9 de San Francisco buscará la reelección el próximo mes de noviembre
Un café con David Campos
David Campos habló de su decisión de buscar la reelección como supervisor en las elecciones de noviembre. Foto María A. Mejía/El Mensajero

SAN FRANCISCO.- A diferencia de otros políticos latinos que llegan a Estados Unidos desde muy chicos y se les olvida hablar bien el español, el supervisor de San Francisco David Campos, originario de Guatemala, habla muy bien el castellano, pero también domina el idioma del poder: el inglés.

Campos llegó a vivir a este país a los 14 años con sus padres y dos hermanas. Llegó indocumentado. Hoy en día es supervisor del Distrito 9 de San Francisco, uno de los más diversos de la ciudad, que incluye al barrio latino de la Misión, así como Bernal Heights, St. Mary’s Park y Portola. Una tarde reciente de febrero, Campos se reúne con El Mensajero en un café de la calle 24 -L’s Caffé- para conversar acerca de su decisión de lanzar su campaña de reelección por el Distrito 9. Llega un poquito tarde y pide disculpas. Después, responde todas las preguntas que se le hacen; incluso habla un poco sobre el difícil caso del sheriff Ross Mirkarimi, quien enfrentará un juicio por presunta violencia doméstica contra su esposa Eliana López.

-¿Qué lo llevó a tomar la decisión de buscar la reelección como supervisor?

-Para mí lo más importante que creo que una persona puede hacer en su vida es servir al público. Es algo que he pensado mucho, si me lanzo a la reelección o no, porque yo estoy consciente del sacrificio que toma este trabajo. Es un trabajo de veinticuatro horas, siempre hay cosas que hacer, la labor nunca termina. Pero me da mucha satisfacción poder servir a la gente. Y creo que es mi forma, como una persona inmigrante que vino a este país, de dar algo a un país que me ha dado tanto.

Entre las muchas oportunidades que le ha brindado Estados Unidos a Campos, está la posibilidad de estudiar en algunas de las universidades más prestigiosas de la nación. El supervisor abiertamente gay y nacido en Puerto Barrios, Guatemala, se graduó de las universidades de Stanford y Harvard, a través de becas que le otorgaron.

Hoy en día la educación es una de las grandes preocupaciones de Campos, al igual que el acceso a la vivienda. Y espera que de ser reelegido pueda hacer más en ésas áreas.

-¿Cuáles considera que son algunos de sus mayores logros o aciertos durante su gestión como supervisor?

-Primeramente, ser una voz para la comunidad en base a las necesidades que tiene- responde el funcionario.

Afirma que a pesar de lo complicado que fue contar con el presupuesto de la ciudad en los últimos tres años por el alto déficit, ha logrado proteger servicios básicos para mantener la calidad de vida de los residentes de San Francisco, y en especial del Distrito 9.

Entre esos servicios menciona mantener parques y áreas de recreación abiertos, proteger los programas educativos para niños en horas posteriores a clases, planes de prevención de la violencia, programas que le dan comida a los ancianos, de salud pública, de educación y tratamiento contra el Sida.

En segundo lugar, Campos dice que otro logro fue haber velado por la seguridad pública en el distrito 9. “La violencia ha bajado en nuestro distrito, y se ha mantenido en uno de los niveles más bajos que hemos tenido. Creo que ha sido porque hemos hecho de eso una prioridad, con el departamento de policía y con organizaciones de la comunidad”, asegura.

En tercer lugar, el político menciona su lucha por proteger los derechos civiles básicos de la comunidad. Algo que, en su opinión, ha ido más allá de las fronteras de su distrito.

Si bien el supervisor se ha destacado por ser un líder en la defensa de la comunidad latina -por lo cual ha recibido múltiples reconocimientos- dice que todavía le falta mucho por hacer y que por eso quiere continuar en el cargo.

Campos menciona áreas específicas en las que espera poder hacer más si fuese reelegido: vivienda, educación y transporte público.

“Creo que un tema muy complejo, que ha sido un enigma para la ciudad por mucho tiempo, es el tema de la vivienda. El hecho de que muchas personas (…) no solamente se han ido de las vecindades de este distrito sino de la ciudad, porque es tan caro poder vivir aquí en San Francisco. Creo que es un tema que como ciudad tenemos que resolver”.

“Uno de los objetivos que tengo es el de trabajar con este alcalde [Ed Lee], que comienza su primer término completo, en el tema de la vivienda. Cómo le damos vivienda a las personas de bajos recursos, a las personas de clase media”, dice Campos.

Otro asunto importante para él es el de la educación. Dice que espera concretar un plan, en el que ya está trabajando junto con la alcaldía y organizaciones comunitarias como MEDA (Mission Economic Development Agency), a través del cual las escuelas del distrito de la Misión recibirían fondos federales por treinta millones de dólares, en los próximos cinco años.

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Como otra de sus prioridades, Campos dice que espera poder concretar la iniciativa de brindar transporte público gratuito para los niños. En su opinión, esto beneficiaría en gran medida a familias de bajos recursos.

“Hemos oído directamente, de tanta familia, lo difícil que es para una familia con niños en esta ciudad, que muchas veces tiene que escoger entre pagar por el autobús o comer en el día”, explica.

El tema espinoso

Campos no rehúsa tocar el tema espinoso del momento: la acusación de presunta violencia doméstica contra el sheriff Mirkarimi. Lo hace de manera cautelosa.

-¿Qué opina de este complicado caso?

-Creo que lo que ha pasado ha sido una tragedia para todos, para todas las personas involucradas, opine lo que uno opine del caso. Lo que me han dicho a mí, y lo que le han dicho a cada miembro de la Mesa de Supervisores, es que el tema de este señor es un tema que puede venir frente a la Mesa (…), y bajo la constitución de la ciudad puede que como miembros [de ella] tengamos que decidir de una forma casi judicial, como jueces, si él continúa o no en su posición. Y debido a eso nos han hecho muy claro (el abogado de la ciudad) que lo más apropiado para nosotros es no comentar, porque tenemos la posibilidad muy real de que a cierto punto en las próximas semanas, este tema pueda venir frente a nosotros. Y por lo tanto, nuestro papel es tal que no tenemos que tener ningún prejuicio, y decidir antes de que los hechos sean presentados ante nosotros.

Campos reconoce que a pesar de que sí ha tenido una relación política con Mirkarimi y han sido colegas, si el caso llega ante él, tratará de ser lo más objetivo posible.

S-Comm, Obama y el voto latino

-¿Planea hacer algo más para combatir el llamado “programa Comunidades Seguras”?

-El nombre [del programa] no lo merece porque no hace [a] las comunidades seguras, lo contrario. Creo que tendremos que seguir apelando de la forma que hemos hecho. Creo que San Francisco ha hecho todo lo posible bajo la ley [para salirse del programa] pero desafortunadamente no tenemos el control de lo que pasa, porque es un programa a nivel federal- explica Campos.

El supervisor espera que uno de estos días el presidente Barack Obama cambie de opinión acerca de la aplicación de Comunidades Seguras (S-Comm, como se le conoce en inglés) porque al final, dice: “ellos tienen la última decisión”.

“Es algo que no solamente afecta a la comunidad inmigrante, sino a todos. Yo doy el ejemplo de que si la policía local se mete en el negocio de implementar las leyes de inmigración, [esto] es algo que afecta a toda una comunidad, nos hace menos seguros. Porque aunque usted sea ciudadano de Estados Unidos, si usted es víctima de un crimen y una persona que no sea residente legal observa lo que ocurrió, esa persona no va a reportar lo que vio si la policía tiene esa conexión con el departamento de inmigración”. Esto explica Campos acerca de S-Comm, un programa que implica tomar las huellas digitales de un detenido y cotejarlas con una base de datos nacional, lo que puede llevar a la deportación de la persona por faltas menores a la ley.

-¿Cree que Obama podrá convencer de nuevo a los latinos en su camino a la reelección?

-No sabemos, creo que nadie tiene esa respuesta. Yo como latino estoy también decepcionado con lo que ha hecho el presidente. Creo que él hizo muchas promesas y fue electo con mucho apoyo de nuestra comunidad, de la comunidad latina y la comunidad inmigrante, y que nos ha decepcionado de una forma muy grande. Dicho eso, creo que también es importante ser realistas en el sentido de que, aunque Obama no ha cumplido muchas de sus promesas, creo que la opción o la alternativa que tenemos en los candidatos republicanos es tan mala, que aún así hay razones para apoyar a Obama.

Es cierto que no nos ha dado la reforma migratoria que nos prometió; es cierto que no ha empujado programas como el Dream Act o Acta del Sueño, pero aún así la alternativa, lo que miramos del otro partido republicano, es tan mala, y tan antiinmigrante, y tan racista en muchos sentidos, que creo que no hay opción más que apoyar a Obama, por imperfecto que sea.

En opinión del supervisor, el voto latino será de nuevo decisivo en las próximas elecciones presidenciales, y lo más importante será lograr que los latinos voten.

“El peligro no es que el latino vote por un republicano, sino que el latino se quede en su casa y no salga a votar”, asegura Campos.

“Lo que tenemos que hacer es [dejarle] muy claro a este presidente y a su administración, que si quieren que el latino salga a votar tienen que, no solamente hacer promesas, pero tienen que tomar ciertas acciones que son necesarias en temas básicos para nuestra comunidad, como el tema de inmigración. Y hacer de la reforma inmigratoria una prioridad, de la misma forma que hicieron de la salud pública una prioridad. Si la Casa Blanca se decide a hacer un tema prioridad, ese tema será algo que pasará, es algo que seguirá adelante, pero no han tomado esa decisión. Entonces, queremos un compromiso concreto, si es que vamos a salir a votar, porque si nos quedamos en casa y el voto latino no sale a votar, el presidente [Obama] perderá”, afirma Campos enfático.

La entrevista de poco más de media hora concluye, Campos se pone de pie y se deja tomar la foto. Se despide con amabilidad y responde que no puede quedarse más tiempo a tomar café porque tiene otro compromiso: “ya sabes cómo es esto”, finaliza, dando la impresión de que en verdad todavía le falta mucho por hacer.

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