Ofertas robóticas por celular cansan a consumidores

"¡Hola, somos los 'protectores de viviendas'!", saluda una voz amigable. El mensaje es recibido en el celular a cualquier hora del día, incluso en la madrugada, y proviene de distintos números telefónicos. No hay tregua cuando el objetivo es vender.

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Ofertas robóticas por celular cansan a consumidores
Llamadas automáticas a celulares cuestan al usuario.
Foto: Archivo

“¡Hola, somos los ‘protectores de viviendas’!”, saluda una voz amigable. El mensaje es recibido en el celular a cualquier hora del día, incluso en la madrugada, y proviene de distintos números telefónicos. No hay tregua cuando el objetivo es vender.

“El abuso es increíble”, afirma Rigo Reyes, investigador del Departamento de Asuntos del Consumidor del condado de Los Ángeles, sobre las llamadas robóticas de telemercadeo, que se han convertido en un verdadero dolor de cabeza para los californianos.

Sólo el año pasado la Comisión Federal de Comercio (FTC) recibió 288,000 quejas de residentes de California por hostigamiento y fraude en ventas telefónicas; al tiempo que las autoridades locales registraron 330 denuncias de este tipo de 2009 a 2011.

El organismo federal reporta más de 209 millones de activaciones en su programa Registro Nacional ‘No Llame’ (Do Not Call Registry), creado en 2007 para que las personas anoten su número de teléfono y eviten un método publicitario conocido en inglés como ‘telemarketing robocalls’.

En el año fiscal 2011, casi 28 millones de californianos se inscribieron en el programa. A nivel nacional, ocho millones de líneas se sumaron a la lista de la FTC. “Esto quiere decir que están hartos de recibir estas llamadas”, comentó Elena Chávez, portavoz de Consumer Reports.

La ley establece que únicamente pueden recibir grabaciones o mensajes de texto quienes han dado su consentimiento por escrito y exige no molestar a las personas inscritas en el programa de la FTC.

Pero no todas están respetando sus compromisos y marcan incluso a las líneas móviles (a cuenta de quien recibe la llamada) o ignoran cuando los clientes les han pedido que no los vuelvan a telefonear.

La FTC ha fijado una sanción de 16,000 dólares por violación, pero “aún así siguen llamando porque tienen un gran negocio”, indicó Chávez.

La mayoría de las llamadas presionan a la gente para ofrecer sus productos y servicios, pero otras lo hacen para cometer fraude, advierten las autoridades. Se calcula que los delincuentes obtienen más de 1,000 millones de dólares cada año por medio de esta práctica.

Unos tratan de vender inversiones, tarjetas de crédito, paquetes de vacaciones, suplementos nutricionales o piden donaciones para falsas instituciones de beneficencia; otros, ofrecen programas para protegerse de agentes de telemercadeo.

“Son unos profesionales para venderte una idea y estafarte”, advirtió Reyes.

Por lo general, los criminales ejecutan sus tretas desde oficinas de alquiler bajo sin más mobiliario que un teléfono; sin embargo, también se han descubierto defraudadores que operan desde prisión.

“Muchas veces las llamadas robóticas ilegales pretender defraudar a las personas, porque las empresas legítimas de mercadeo no violarían la ley”, comentó Frank Dorman, vocero de la FTC.

Siendo una de las quejas que más recibió la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) en 2011, el organismo aprobó en febrero eliminar el término “relación establecida de negocios”, un resquicio que permitía bombardear con telemercadeo cuando había un lazo comercial con una persona.

Además exige proporcionar un sistema interactivo para que los consumidores indiquen inmediatamente que no desean recibir más mensajes, y remarca que una autorización se debe obtener por escrito o a través de una forma en una página de internet.

Reyes recomienda a los consumidores no fiarse únicamente del registro de la FTC y estar a la defensiva de los delincuentes, evitando siquiera confrontarlos verbalmente.

“Las quejas más comunes que hemos recibido han sido de personas a las que les prometieron el cielo y las estrellas, y terminaron estrelladas”, comentó.

Para cancelar el telemercadeo o someter una queja llame al teléfono 1-888-382-1222 o ingrese a la página de internet https://www.donotcall.gov/default.aspx