Vestidos dignos de un museo

No sólo las tiendas de ropa muestran la belleza de los diseños creados por la joven cubana Fabiola Arias

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Vestidos dignos de un museo
Los vestidos de Fabiola Arias exhibidos en el Museo de South Street fueron inspirados en Obatalá, Changó y Yemayá, tres orishas de la santería cubana.
Foto: Jose Rivera

Nueva York -Tiene sólo 24 años de edad y ya ha presentado sus diseños en la Semana de la Moda de Japón y en la de Nueva York, vende sus creaciones en renombradas tiendas como Neiman Marcus y fue seleccionada para mostrar sus vestidos en el Museo de South Street Seaport. Sin lugar a dudas, el mundo de la moda internacional tiene que estar pendiente de la cubana Fabiola Arias.

Sus originales pero elegantes diseños, entre los que resaltan los vestidos de gala y de cóctel, le han ganado ya un nombre y la hecho merecedora de reconocimientos como el Fashion Group International Awards

Rising Stars y el Gold Coast Fashion Award. Todo a sus escasos 24 años.

Nacida en La Habana, criada en Miami y establecida en Nueva York, Fabiola Arias comenzó desde muy pequeña a trabajar con telas y pinturas, motivada por su mamá, Anilu Oms, quien para ese momento era diseñadora de vestuario para teatro y telenovelas.

“Siempre veía a mi mamá dibujando, con las costureras, trabajando con telas. Ella me mostraba revistas de diseñadores, de desfiles de moda en París”, dice y agrega que desde temprana edad fue muy artística.

Desde la secundaria estudió pintura y diseño, y a los 18 años se mudó a NYC para cursar su carrera en la Escuela de Diseño Parsons. Como estudiante, hizo pasantías para famosos diseñadores como Marc Jacobs y Narciso Rodríguez, pero pronto entendió que trabajar para otro modista no era su meta.

“Me di cuenta que no quería trabajar para nadie, sino que quería tener mi propia compañía y poder expresar mi visión. Antes de graduarme decidí crear mi primera colección, contactar fábricas, tiendas, y en el 2008, un año antes de graduarme, logré vender mis primeras piezas a la tienda Ikram en Chicago”, explicó Arias. “Fue una colección ‘ready to wear’, eran piezas sueltas, pantalones y blusas. Estaba explorando, viendo que era lo que iba a pegar, lo que iba a gustar más”.

La respuesta vendría pronto. Lo que más pegó fueron los vestidos de noche, a los que ella ve como una pieza artística donde pone en uso sus conocimientos de pintura.

“Es lo que más me gusta hacer. Cuando hago vestidos puedo expresarme más, los veo como una pintura o una escultura. Quiero que mis clientas se vistan con una pieza de arte”.

Como buenas piezas de arte, tres vestidos de Arias forman ahora parte de la exhibición “Made in New York”, creada por el Museo de South Street Seaport (www.southstreetseaportmuseum.org), en Manhattan, como parte de su reapertura el pasado mes de enero. La muestra reúne el talento de cinco jóvenes que diseñan y producen sus ropas en la ciudad.

“La instalación “Made in New York” es una manera nueva y diferente de hablar de la ciudad”, explicó Susan Henshaw Jones, presidenta del Museo de South Street Seaport. Arias fue escogida por “el entusiasmo y energía que aplica a su arte, los cuales se traducen en la rica textura y vivos colores de sus vestidos”.

Las piezas que Fabiola Arias escogió para el museo fueron parte de su segunda colección e inspiradas en los orichas de la santería afrocubana. Un traje azul y blanco que recuerda las olas del mar fue bautizado en honor a Yemayá, uno rojo y negro, llamado Changó, representa el fuego y la tentación, y uno muy blanco, Obatalá, es “como la figura de un ángel”.

“Es increíble estar aquí, es la primera vez que presento mis creaciones en un museo. Es un verdadero honor”, comentó Arias sobre la exhibición que estará abierta hasta el 28 de mayo.

Con un ya largo camino andado, a pesar de su corta edad, Arias no piensa aflojar la marcha y sigue preparando nuevas colecciones, conversando con tiendas, como Sacks, para ubicar sus diseños, haciendo shows y aprendiendo todo lo necesario para seguir creciendo.

Estamos seguros que su nombre estará al lado de los grandes muy pronto.