Habas por todas partes

La haba es un tipo de arveja o chichara que se cree proviene de Persia y que es considerada una de las legumbres más antiguas.

Hay una expresión española que dice que “en todas partes se cuecen habas”, lo que tradicionalmente significa que si a usted le pasa algo malo, no es la única y que posiblemente otras personas están en la misma situación.

En el sentido culinario, las habas se utilizan en diferentes platillos y gracias a su popularidad en la cocina, es que el dicho español se aplica. Por ejemplo, en la cocina mediterránea se le agregan habas a las ensaladas frescas. En la cocina española se utilizan en aperitivos y tapas. Mientras que en la cocina mexicana se cuecen con berenjena y cilantro.

Desde el punto de vista nutritivo, las habas son un alimento que provee aminoácidos (proteína), folate, calcio, zinc, hierro, magnesio y fósforo, y son altas en fibra.

Las habas son tan ricas en aminoácidos que son un sustituto saludable para quienes buscan evitar la grasa y el efecto carcinógeno de diferentes tipos proteína animal. El único problema para algunas personas podría ser el alto contenido de sodio, el cual se puede contrarrestar asegurándose de no agregarle sal adicional al platillo.

Las habas se pueden comprar frescas o en lata y el valor nutricional es casi el mismo, todo depende de cuánto tiempo quiera pasar en la cocina. Yo por lo general las compro en lata y se las agrego al arroz o a la ensalada verde. Se pueden licuar para crear una pasta que sirva como base para una salsa de berenjena. Otra forma muy popular es agregándole habas a la sopa de vegetales o cociéndolas con diferentes tipos de legumbres.

En la medicina alternativa, las habas se utilizan como diuréticos y como una herramienta para eliminar grasas. Las flores de la planta pueden servir para purificar la sangre y los riñones.

Recuerda lo que decía el padre de la medicina, Hipócrates: “Que tu comida sea tu medicina”.