El sastre es tu aliado

Hay una persona que si no es parte de tu vida, debes de conseguirla urgentemente. Estoy hablando de un sastre o una buena modista que puede transformar nuestras prendas en piezas hechas solamente para nosotras, como pintadas sobre nuestro cuerpo.

Celebramos la belleza de la moda y las últimas tendencias y diseños, pero sabemos que no siempre estos nos quedan bien.

No obstante, si podemos intentar arreglar las prendas para que se ajusten a nuestro cuerpo, de esta forma tenemos la batalla completamente ganada.

Un buen sastre puede hacer que cualquier prenda de vestir luzca como una de bien cara. El corte y las costuras bien hechas son los que hacen lucir una pieza más refinada; por eso es que tienes que estudiar su trabajo, mirando sus diseños para seleccionar la persona adecuada.

El indicio de una buena modista es ver cómo logra las terminaciones finas.

Una modista también logra rescatar prendas viejas, como un pantalón de otra década, y transformarlo a un estilo moderno con los cambios adecuados.

Es posible que te pueda confeccionar cualquier cosa que deseas tener. Solo mostrándole una foto o un dibujo, un sastre sorprendentemente te recrea ese diseño para que tengas la prenda de tus sueños.

También puede modificar cualquier pieza de recuerdo, de tu madre o abuelita, y la convertirá en una prenda actual.

Acorta lo largo de las faldas o pantalones manteniendo el mismo estilo, algo muy valioso si eres petite.

Pero lo más importante es que un sastre logra adaptar prendas a tu cuerpo para resaltar tus curvas sin cambiar el look o la forma.

Dada la situación económica de estos momentos, es muy buena opción arreglar las prendas que pensábamos descartar por haber pasado de moda, y así ahorrarnos unos buenos dólares.

Para encontrar a un buen sastre puedes hacerlo preguntando en boutiques exclusivas o a tus amigas. Prueba su trabajo con algo sencillo que logre el resultado deseado.