Más muertes en Siria

Muertas 36 personas en una nueva jornada de enfrentamientos y bombardeos
Más muertes en Siria
Un soldado al pie de su tanque. Unas 36 personas murieron ayer en distintas zonas de Siria, escenario de intensos bombardeos.
Foto: AP

EL CAIRO (EFE).- Al menos 36 personas murieron ayer, entre ellas tres menores, en distintas zonas de Siria, país que volvió a ser escenario de intensos bombardeos, manifestaciones opositoras y cruentos enfrentamientos entre el Ejército y los rebeldes.

Según la información facilitada por los opositores Comités de Coordinación Local (CCL), las provincias más afectadas fueron Homs (centro) y Deraa (sur), donde murieron doce y nueve personas, respectivamente, y las septentrionales de Idleb y Alepo, donde perdieron la vida cuatro y tres.

La mayoría de las víctimas mortales de Homs, uno de los principales focos opositores, perecieron en bombardeos contra barrios como Al Jalidiya, blanco de ataques intensos desde hace varios días.

También se escucharon explosiones, según los activistas, en el barrio de Al Qusur y en la cercana localidad de Rastan, de la que han huido un gran número de habitantes.

Los bombardeos afectaron, además, a las localidades septentrionales próximas a la frontera con Turquía como Kafarnabul y Binish, en la provincia de Idleb.

La operación contra Binish causó, asimismo, el desplazamiento de más de 300 familias, mientras que en la cercana localidad de Yabal al Zauya las fuerzas del régimen prendieron fuego a una veintena de viviendas, aseguraron los opositores.

En esta zona, donde los rebeldes del Ejército Libre Sirio (ELS) tienen una importante presencia, se registraron duros combates con las tropas del régimen.

A este respecto, el “número dos” del ELS, Malek Kurdi, explicó a Efe que sus hombres se hicieron con el control de un puesto militar, mientras que una veintena de soldados desertaron y se unieron a sus filas.

Por su parte, la agencia oficial de noticias Sana informó de choques entre el Ejército y “grupos terroristas armados” en Sermin, en la provincia de Idleb, en los que murieron al menos tres supuestos cabecillas terroristas.

También se desataron choques entre ambos bandos en Deraa, en concreto en la localidad de Kafar Shams, cuyas mezquitas fueron sitiada por las fuerzas gubernamentales para evitar manifestaciones, informó la oposición.

Pese a los esfuerzos de las autoridades por reducir las protestas contra el régimen de Bachar al Asad, éstas se extendieron un viernes más por la mayoría del país para expresar solidaridad con las localidades asediadas y el ELS.

Un activista de Alepo, que pidió no ser identificado, explicó a Efe por teléfono que en su provincia hubo decenas de marchas y que la mayoría fueron reprimidas con balas reales y gases lacrimógenos, mientras que en los barrios de Al Shajur y Al Shaar irrumpieron cientos de agentes antidisturbios.

Además de las manifestaciones, en la provincia de Alepo también se registraron choques entre los rebeldes y el Ejército, en especial en la localidad de Al Asas, que fue bombardeada.

Esta nueva jornada de violencia coincide con la decisión de la Unión Europea de imponer sanciones a doce personas vinculadas al régimen sirio, entre las que figuran Asma al Asad, la esposa del presidente sirio.

Según datos de Naciones Unidas, al menos 8,000 personas han perdido la vida en Siria, más 200,000 se han visto obligadas a desplazarse y 30,000 a refugiarse desde que hace un año estallara la revuelta en el país.