Muestra realidad

Las obras de Nicolás de Jesús reflejan vida cotidiana indígena
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Nicolás de Jesús teme que desaparezca su cultura.
Foto: EFE

CHICAGO, Illinois (EFE).- El artista mexicano Nicolás de Jesús expone su obra simultáneamente en distintas ciudades de mundo en la que a través de sus grabados muestra escenas de la vida cotidiana de las comunidades indígenas de su país y los problemas que éstas enfrentan.

La exposición Sueños de libertad se exhibe en la Galería Expressions Graphics de Oak Park, Illinois, del 1 al 25 de abril y con esta muestra el artista, nacido en de Ameyaltepec, Guerrero, y cuya lengua materna es el náhuatl, expresa su preocupación sobre la cultura y los derechos de los pueblos indígenas de México.

Sus grabados son hechos en papel amate, una técnica que aprendió de manera natural de su padre, Pablo de Jesús, en su Guerrero natal.

Del 6 de abril al 3 de junio, el artista también expondrá sus trabajos en el Museo delle Culture del Mondo en Génova, Italia, evento que cuenta con el patrocinio de la embajada de México en la exhibición Existencia: La vida y la muerte en el arte contemporáneo mexicano”, donde compartirá el espacio con el también artista mexicano Gabriel Trinidad.

Mientras, cuatro trabajos del artista continúan exhibiéndose en Nueva York como parte de la exposición Cincuenta años de arte latino americano del Neuberger Museum of Art, localizado en el campo de Purchase College en el condado Westchester, en Nueva York.

Esta exhibición, que incluye a varios pintores latinoamericanos, comenzó el 28 de febrero y continuará hasta el próximo 30 de mayo.

De paso por Chicago para empezar a montar su obra en Oak Park, de Jesús habló sobre el significado de su trabajo.

“Es algo interesante que estas tres exhibiciones coincidan”, afirmó, durante una entrevista el barrio Pilsen.

Su trabajo constante, dijo el artista, es encontrar los espacios necesarios para llevar su arte al mayor número de gente.

Sus grabados, en ácido y aguatinta, muestran escenas de la vida cotidiana de las comunidades indígenas y en muchas ocasiones pinta esqueletos humanos o calaveras para ilustrar sus conceptos.

“Me preocupa la situación de las comunidades más alejadas; muchas de ellas que no pueden ni hablar bien el español para poder defenderse”, señaló el artista.

Con la globalización, el mexicano teme que algún día estas comunidades desaparezcan por completo junto con su cultura.

“Nuestros jóvenes cada vez menos valoran la cultura náhuatl de los abuelos, de los antepasados”, aseguró.

En su comunidad, afirmó, “aún conservamos muchas de nuestras raíces, las ceremonias se continúan. Aún tenemos lugares sagrados”, agregó.

Tras su paso por Chicago, “su segunda casa”, hará una visita a Washington D.C. para ayudar a una organización proinmigrante a crear gráficas y mantas.

En Chicago fue donde logró crear un perfil artístico en la década de los 80. “Aquí di la batalla, aquí fue mi entrenamiento”, explicó.

En 1988, de Jesús y otros artistas en Pilsen crearon el Taller del Grabado Mexicano, el cual ya no existe, pero que influyó en las siguientes generaciones.

En 1992 el reconocido artista regresó a vivir definitivamente en México.

Entre los artistas que más admira está José Guadalupe Posada, un grabador mexicano de la época de Porfirio Díaz, quien incluyó temas de protesta entre sus muchos grabados.