Candidatos miden fuerzas en seguridad

Presentan propuestas en foro organizado por varios grupos
Candidatos miden fuerzas en seguridad
Enrique Peña Nieto es criticado por la explosión en feminicidios durante su gobierno en Edomex
Foto: EFE

MÉXICO, D.F.- Un sismo de 6.0 grados en la escala de Richter sacudió al mediodía la capital mexicana en el momento en que los candidatos presidenciales presentaban sus propuestas para el combate a la inseguridad, donde la sombra del Ejército y el crimen organizado estuvo presente.

Dos aspirantes se pronunciaron por mantener a los militares en las calles en tanto no haya “una policía eficaz”: Gabriel Quadri, del Partido Nueva Alianza, con el 1% de popularidad y Josefina Vázquez Mota, segunda en las encuestas por el Partido Acción Nacional (PAN), quien dejó el estrado donde emitía su discurso ante posibles réplicas…del temblor.

Palideció y regresó directo a una silla que ocupaba previamente, justo en el medio de los principales activistas contra la inseguridad que impulsaron el foro “Agenda México 12.18 Seguridad y Justicia” quienes la miraron preocupados y hasta pidieron un vaso de refresco de cola y otro de agua que la candidata rechazó.

“Estoy bien, estoy bien”, dijo al público para después despuntar con explicaciones sobre una gripa y una gira matutina al estado de Hidalgo que la debilitaron para después seguir con la presentación de una agenda más precisa sobre el combate a la inseguridad y cómo combatirla.

Se alejó de las estadísticas del presidente Felipe Calderón y afirmó que, de llegar a Los Pinos – la casa que radica el Ejecutivo- medirá la seguridad “no sólo por el número de delincuentes capturados, sino qué tan seguras se sienten las comunidades”.

También prometió impulsar una Reforma Laboral que sería la plataforma para mejorar las condiciones de vida y de trabajo de los mexicanos, a quienes pidió corresponsabilidad y hasta ofreció a “representantes destacados” incorporarlos como funcionarios para hacer “con todos los grupos sociales” un “gobierno de coalición”.

Su más cercano contrincante ya no se encontraba en el lugar de exposición cuando la sacudida llegó a la sede del evento, un hotel de la céntrica avenida Reforma.

Enrique Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), había evitado el polémico tema del uso de la Fuerza Pública para combatir al crimen organizado y el narcotráfico, pero se comprometió a seguir el ejemplo de Colombia, el principal exportador de cocaína, y combatir la inseguridad con un incremento de más del 300% al presupuesto.

Es decir, que pasaría de usar el 1.5% del Producto Interno Bruto (PIB) actual a invertir el 5% del PIB que el candidato de la alianza Compromiso por México entre el PRI y el Partido Verde repartiría, según detalló, entre los tres niveles de gobierno: federal, estatal y municipal.

Las organizaciones civiles, encabezadas por el empresario Alejandro Martí, quien fundó la asociación México SOS tras el secuestro y asesinato de su hijo, pusieron literalmente en las manos de los candidatos presidenciales la agenda que pretenden sea incluida en las campañas.

Buscan entre lo más urgente una Reforma Penal que reduzca los tiempos de los juicios, hacer autónomos los ministerios públicos para que no dependan de los presidentes locales, los gobiernos estatales y el ejecutivo federal.

Profesionalizar, limpiar y mejorar a la policía (para la que pidieron un mando único en los 32 estados del país) y a los jueces, precipitar los juicios orales y un sistema de evaluación externo del sistema penal y judicial.

Desde sus diversas retóricas, los candidatos apoyaron las demandas y palabras más, palabras menos, culparon a la “falta de oportunidades” y al desempleo de la crisis de inseguridad que vive el país y prometieron, entre pinceladas de ideas, acabar con el mal histórico.

Andrés Manuel López Obrador, tercero en las preferencias, dijo que su trabajo como alcalde de la capital mexicana (2000- 2006) lo respalda en la experiencia de combate a la delincuencia: ¿Quién diría que la Ciudad de México es hoy la más segura del país?, presumió.

“Gracias a los programas sociales” que atienden a los grupos más vulnerables: ya sea las madres solteras o los discapacitados; ancianos y estudiantes. “Entre más atención haya a la gente más se les aparta del camino de las conductas antisociales” enfatizó el ex jefe de gobierno.

El candidato de la alianza de izquierdas Movimiento Progresista que engloba al Partido de la Revolución Democrática (PRD), Partido del Trabajo (PT) y Movimiento Ciudadano, estaba lejos del lugar cuando el movimiento telúrico cimbró como una mecedora, pero el candidato del Panal estaba en el estrado y ni se inmutó.

Sin comentario alguno siguió en lo suyo: privatizar las cárceles con base en la experiencia norteamericana, aumentar el número de policías federales de 30,000 a 40,000, universalizar las cédulas de identificación biométrica, un Registro Nacional de Vehículos.

Siguieron otras réplicas del sismo durante la presentación de la Agenda México 12.18 Seguridad y Justicia, pero los asistentes ya se habían acostumbrado y sólo se veían los unos a los otros.