Se libra de la pena de muerte exenfermera hispana

Fue sentenciada a cadena perpetua por inyectarle cloro a pacientes en una clínica de diálisis
Se libra de la pena de muerte exenfermera hispana
Los jurados deliberaron unos 45 minutos ayer antes de regresar con su decisión sobre las sentencias.
Foto: Archivo

LUFKIN, Texas, EE.UU. – La exenfermera hispana se libro de enfrentar una condena de pena de muerte en Texas, pero no de pasar el resto de su vida en prisión por matar a cinco pacientes de diálisis al inyectarles lejía.

Kimberly Sáenz fue declarada culpable el pasado viernes de matar a los pacientes en una clínica administrada por DaVita Inc. Además Sáenz fue sentenciada a 20 años de cárcel adicionales por los casos de otros cinco pacientes que resultaron heridos de la misma manera.

Los jurados deliberaron unos 45 minutos ayer antes de regresar con su decisión sobre las sentencias. Los jurados podían haber recomendado que la acusada fuese condenada a muerte.

Sáenz fue despedida en abril de 2008 luego de una ola de muertes y enfermedades en la clínica en Lufkin, en el oriente de Texas. Sus abogados argumentaron que la enfermera fue el chivo expiatorio de los descuidados procedimientos en la clínica. La lejía es usada comúnmente como desinfectante en la clínica.

“Ella nunca va a salir en libertad, no importa lo que ustedes decidan”, dijo el abogado de Sáenz, Steve Taylor, en sus declaraciones finales, llamando a los jurados a decidir por la cadena perpetua en lugar de la pena de muerte. “La sociedad está protegida. Ustedes no van a volver a verla”.

La fiscalía no demostró que Sáenz representaría un peligro futuro de violencia, una de las cuestiones a considerar cuando se decide la pena de muerte, dijo Taylor. Les recordó además que ella había estado en libertad antes y durante el juicio.

“Kimberly Sáenz ha estado fuera de la cárcel durante los últimos cuatro años”, dijo Taylor. “Ustedes han pasado junto a ella en las escaleras … Si hubiese una posibilidad de un nuevo acto criminal, el estado la habría mantenido en prisión. En los últimos años, ella no ha creado problemas”.

El fiscal del condado de Angelina, Clyde Herrington, no pidió específicamente a los jurados que impusiesen la pena de muerte, pero recalcó cómo a Sáenz se le descubrieron medicinas robadas cuando trabajaba en un hospital y que trató de falsificar un examen de orina requerido.

“Sé que ustedes van a alcanzar un veredicto de acuerdo con la ley”, dijo tras mostrar a los jurados fotos de algunas de las víctimas.