Siete pierden la vida a manos de un pistolero

Policía de Oakland identifica a One L. Gogh como el principal sospechoso del acto
Siete pierden la vida a manos de un pistolero
Peritos forenses trabajan la escena donde cayeron muertas varias de las víctimas fatales del exestudiante universitario.
Foto: EFE

OAKLAND.- La tranquila área industrial y comercial que rodea el aeropuerto de Oakland se llenó de pánico cuando el exestudiante de enfermería, One L. Gogh, de 43 años, presuntamente abrió fuego dentro de una universidad cristiana y acabó con la vida de siete adultos y dejó tres heridos.

Es la más grande tragedia que haya ocurrido en una universidad en California, consideraron la autoridades policiacas de la ciudad.

El Departamento de Policía reveló en conferencia de prensa que Gogh, un inmigrante coreano, residente de Oakland y exalumno de la pequeña universidad privada cristiana “Oikos” se entregó una hora y media después a las autoridades del condado de Alameda, a cinco millas de Oakland.

Después de la tragedia huyó y fue rumbo al supermercado Safeway en Alameda donde le dijo a un guardia de seguridad que se le acercó al verlo actuar de manera sospechosa, que necesitaba hablar con la policía porque acababa de disparar a varias personas.

Gogh aparentemente disparó usando un arma de mano de 45 milimetros.

De acuerdo a Howard Johnson, el jefe de la Policía de Oakland, a las 10:30 de la mañana recibieron una llamada de emergencia en el 911 alertando que una mujer estaba sangrando en el piso en la universidad Oikos.

“La primera patrulla arribó a las 10:36 de la mañana y encontraron un caos, un escenario lleno de sangre por todas partes. Muchos alumnos estaban encerrados, muy asustado, en los salones de clases y hubo necesidad de forzar las entradas y romper ventanas”, dijo Johnson.

Al momento del tiroteo había unas 35 personas en el edificio.En total, especificó, que fueron 10 víctimas, cinco murieron en la escena de los hechos, dos fallecieron más tarde en el hospital Highland donde fueron llevados; y tres presentan heridas que no ponen en riesgo sus vidas.

“Todos son adultos”, indicó.

El jefe policiaco comentó que apenas están poniendo todas las piezas juntas de la investigación y les tomará varios días armarlas. “Por ahora no lo hemos entrevistado”, mencionó. Pero no descartan que pudieran haber mayores implicados.

Se estima que Gogh abrió fuego en un salón de clases, pero luego salió del aula y disparó a otras personas en diferentes puntos del edificio de la universidad, ubicada en el 7850 de la calle Edgewater del este de Oakland.

Paul Singh, de 20 años, dijo que su hermana, Dawinder Kour, de 19 años, y estudiante de enfermería, estaba entre las víctimas que sobrevivió a la tragedia, pero se encuentra en el hospital Highland con una herida de bala en el antebrazo. “Mi hermana estaba corriendo cuando me llamó para decirme que le habían disparado”, relató Singh a los reporteros.

Se desconoce cuántos días permanecerá el campus cerrado a los estudiantes, indicó la Policía. “El escenario está lleno de sangre y hay muchas muestras que recolectar”, precisó Johnson.

La universidad Oikos, una escuela coreana independiente, fundada hace diez años se encuentra ubicada en el este de Oakland, a dos millas y media del aeropuerto de esta ciudad.

Aunque el este de Oakland se caracteriza por ser una zona violenta, donde abunda el crimen y los homicidios, la porción industrial y comercial donde ubica la universidad cristiana es segura.

“Es la primera vez que ocurre aquí un tiroteo en cinco años”, dijo Cottrise Broadnay, quien trabaja para la compañía Revolution Foods ubicada frente a la universidad. “Es muy atemorizante lo que ha pasado, la policía nos pidió mantenernos encerrados por un buen rato después del tiroteo. Nosotros no sabíamos que estaba pasando”, contó la empleada.

Terry, cliente de la tienda Walmart ubicada muy cerca de la universidad, consideró terrible lo ocurrido. “Me entristece, pero esto es el resultado de las drogas y armas en las escuelas. Es hora de que revisen las mochilas en las entradas de las escuelas”, urgió.

Un empleado de Walmart que no quiso identificarse dijo que la zona de la tragedia es tranquila. “Esto son más malas noticias para Oakland, pero aquí en esta área lo más que llega a pasar son accidentes de tránsito”, indicó consternado.

De acuerdo al portal cibernético, la universidad Oikos ofrece carreras de enfermería, música, teología y medicina tradicional asiática.

“Nuestra meta principal es formar líderes cristianos que cumplan con las intenciones de Dios y amplíen la nación de Dios a través de ellos”, se pueden ver en su página de internet.

El pastor Jong Kim que fundó la Universidad confirmó a los medios que el sospechoso era un exalumno, pero no estuvo seguro si fue expulsado o se dio de baja.

La alcaldesa de Oakland, Jean Quan, dijo que debido a que la mayoría de los estudiantes en la universidad Oikos son coreanos, están buscando consejeros de crisis que hablen ese idioma para que ayuden a quienes a los afectados.

“Esta es la clase de dolor que no entenderemos totalmente de inmediato y dejará a la comunidad haciéndose preguntas por mucho tiempo”, señaló en conferencia de prensa en el Departamento de Policía.

El gobernador Jerry Brown dijo en un comunicado que la trágica pérdida de vidas en la universidad Oikos es horrorosa y triste. “Nuestros pensamientos y oraciones van para las víctimas, sus familias y amigos, y la comunidad entera por este acto sin sentido de violencia”.

Se espera que en los próximos días, el médico forense revele la identidad de las víctimas fatales.