Espejito, espejito… ¿quién es la más mala? Julia Roberts y Charlize Theron quieren ser las mejores reinas de Blancanieves

Julia Roberts y Charlize Theron se enfrentan en la batalla de la reina malvada de Blancanieves en dos películas de similar argumento pero distinto estilo
Espejito, espejito… ¿quién es la más mala? Julia Roberts y Charlize Theron quieren ser las mejores reinas de Blancanieves
Charlize Theron es la Reina en 'Snow White and the Huntsman', que se estrenará este próximo verano. Kristen Stewart es Blancanieves.
Foto: Universal Pictures

Julia Roberts y Charlize Theron se han convertido en la misma madrastra de Blancanieves, pero en dos películas distintas, para mirarse en el espejo del público y preguntarle cuál de ellas es la mejor, una situación que no es única en la historia del cine.

El duelo de divas es considerable, pero cada una eligió un camino distinto para la seducción de la audiencia. El más rápido fue el de Julia Roberts, que convierte el cuento de los hermanos Grimm en una comedia bufa a su mayor gloria, con una estética kitsch. Mirror Mirror se estrenó el pasado viernes y alcanzó la tercera posición en la taquilla, detrás de The Hunger Games y Wrath of the Titans.

En verano, Charlize Theron apostará en Snow White and the Huntsman por la acción medieval con toques de terror gótico, con ayuda del sex symbol Chris Hemsworth (Thor) interpretando ese personaje casi episódico que tenía que ejecutar a la princesa denostada, a quien da vida Kristen Stewart (Twilight).

Esta competición o coincidencia recuerda otros casos de actores o actrices que representaron el mismo papel en películas rodadas de forma casi simultánea. Quizá el duelo más recordado sea el que vivieron Stephen Frears y Milos Forman, quienes tuvieron a la vez el impulso de adaptar la novela de Choderlos de Laclos Dangerous Liaisons.

La ganadora en popularidad fue la de Frears, que respetó el título de la novela en su adaptación, llegó antes a las pantallas y sedujo también a los Oscar, mientras que la segunda, Valmont, se convirtió en la favorita de la crítica.

En la afilada intriga palaciega dieciochesca, la marquesa de Merteuil, el conde Valmont y madame de Tourvel eran tres papeles seductores que asumieron Glenn Close, John Malkovich y Michelle Pfeiffer en la versión del cineastabritánico, y Annette Bening, Colin Firth y Meg Tilly en la del checo.

Lo mismo sucedió cuando Hollywood emprendió dos proyectos paralelos sobre el escritor Truman Capote entre 2005 y 2006. Philip Seymour Hoffman se llevó el Ocar por meterse en la piel del escritor de In Cold Blood en la cinta Capote, pero Toby Jones también recibió considerables loas por Infamous.

Muchos años antes, en 1938, cuando David O’Selznick estaba levantando la película más mastodóntica hasta entonces, Gone with the Wind, la Warner rodó Jezabel, un drama sureño equivalente que se estrenó antes.

Tanto Bette Davis como Vivien Leigh, las actrices encargadas de interpretar a las caprichosas heroínas, se llevaron el Oscar en 1938 y 1939, respectivamente, así que empataron.

Kevin Costner también se vio interpretando dos personajes repetidos en el tiempo: fue un Robin Hood en el cine casi a la vez que lo era Patrick Bergin en una versión televisiva que se estrenó en cines en algunos países, y se metió en el legendario duelo de O.K Corral en Wyatt Earp a la vez que Kurt Russell lo hacía en Tombstone, de igual temática.

Finalmente, con el quinto centenario del descubrimiento de América, Colón fue interpretado por George Corraface en Christopher Columbus y por Gérard Depardieu en 1492.