Advierten que LA está al borde de la bancarrota

Los Ángeles podría irse a la bancarrota si no corrige sus finanzas con nuevos impuestos, con recortes de personal y con la privatización de algunos servicios, dijo un alto oficial responsable del manejo del presupuesto de la ciudad.

Los Ángeles podría irse a la bancarrota si no corrige sus finanzas con nuevos impuestos, con recortes de personal y con la privatización de algunos servicios, dijo un alto oficial responsable del manejo del presupuesto de la ciudad.

El jefe de la Oficina Administrativa de la ciudad (CAO), Miguel Santana, dijo que el déficit de 222 millones de dólares que enfrenta Los Ángeles, la ha puesto en una situación muy difícil, ya que se espera que este déficit se amplíe a por lo menos 427 millones de dólares para el año fiscal 2014-15.

En su reporte, Santana culpó de la situación al estancamiento de los ingresos y a los crecientes costos de los empleados, como la nómina y las pensiones.

Sin recortar costos y con un creciente déficit, “estamos encarando una completa devastación de los servicios de la ciudad, incluyendo la seguridad pública”, advirtió.

Una de las propuestas es duplicar el impuesto a las ventas de propiedad, que Santana dice que podría generar 100 millones de dólares. Aumentar el impuesto al estacionamiento en un 15 por ciento podría generar 40 millones. Ambas medidas tendrían que ser aprobadas por los electores.

Santana también ha propuesto que algunos servicios que ofrece la ciudad sean transferidos a compañías privadas o sin fines de lucro, incluyendo la administración del Centro de Convenciones de Los Ángeles y el Zoológico de Los Ángeles. Se podría contratar trabajadores externos para realizar algunos trabajos de seguridad, mantenimiento de las calles y de información y tecnología.

Santa aseguró que el despido de trabajadores podría ser evitado si los empleados estuvieran de acuerdo con no pedir los incrementos que se les habían prometido en los próximos dos años fiscales. La ciudad ha eliminado al menos 4,900 posiciones en los últimos años.

En una propuesta que no ha sido bien recibida por el sindicato de bomberos de la ciudad, Santana ha pedido que se evalúen varias opciones de servicios de transporte de emergencia. Una opción, dijo Santana, podría ser contratar el servicio de alguna compañía privada que ofrezca el servicio, el cual actualmente es manejado por el Departamento de Bomberos de Los Ángeles.

“Somos una de las pocas ciudades en las que el servicio de ambulancia es ofrecido por el Departamento de Bomberos”, dijo Santana, al asegurar que el 80 por ciento de las llamadas a ese departamento son para emergencias médicas.

Pero Pat McOsker, presidente de la Unión de Bomberos de Los Ángeles, considera que privatizar el servicio de ambulancias, podría significar un desastre de salud pública.

“Hay demasiados ejemplos de cómo el personal de las ambulancias privadas abandonan a los pacientes que no pueden pagar, y compañías que abandonan ciertas comunidades que tampoco pueden pagar”, dijo McOsker, quien agregó que la ciudad debería enfocarse más bien en restaurar algunos de los muchos servicios que le han quitado al Departamento de Bomberos.

El reporte de Santana es dado a conocer apenas unas semanas antes de que el alcalde Antonio Villaraigosa de a conocer su presupuesto para el año 2012-13.

El vocero del alcalde Antonio Villaraigosa, Peter Sanders, dijo que el presupuesto del alcalde, “contendrá algunos de los conceptos que ya adelantó Santana”.

Mientras que el funcionario de la Oficina Administrativa de la ciudad, apenas ha empezado a hablar de la psobilidad de que Los Angeles pudiera encaminarse hacia una bancarrota, al menos otras dos ciudades en el estado de California estánb enfrentando problemas similares.

Tal es el caso de Mammoth Lakes y Stockton, que se encuentran ya en el camino de hacer una declaración formal de bancarrota, aunque todavía se encuentran utilizando unproceso de mediación instaurado por el estado, como requisito previo antes de utilizar el recurso de la bancarrota como salida para enfrentar los déficits de esa ciudades y que amenzan con interrumpir servicios básicos.