Ejecutan a asesino de estudiante de origen mexicano

Phoenix (Notimex).- Autoridades carcelarias de Arizona aplicaron hoy la pena de muerte al reo anglosajón Thomas Kemp, por el asesinato, en 1992, de un estudiante universitario de origen mexicano, cuyo cuerpo fue arrojado desnudo a una mina abandonada.

“No me arrepiento de nada”, dijo Kemp, al pronunciar sus últimas palabras en una actitud desafiante, momentos antes de que se le aplicara la inyección letal a las 10:08 horas de este miércoles en la Prisión estatal de Florence, Arizona.

El reo, de 63 años, fue condenado a muerte el 11 de julio 1992, por el asesinato de Héctor Soto Juárez, de 25 años y estudiante de un colegio comunitario.

Tras ser arrestado, Kemp confesó haber matado a Soto Juárez, al señalar ante dos funcionarios carcelarios, que tenía miedo de ser encarcelado con los presos mexicanos, ya que había asesinado a una persona de esa nacionalidad.

Tras ser sentenciado a muerte en 1993, Kemp argumentó que lo había hecho porque Soto Juárez “estaba por debajo de mi desprecio”, debido a que no era un ciudadano estadunidense.

“Si más de ellos terminan muertos, el resto de ellos aprendería pronto a permanecer en México, al que pertenecen”, dijo al recibir la sentencia.

En 1992, Kemp, que ya había pasado un tiempo en la prisión, trabajaba en un lote de casas móviles en Tucson, donde vivía con su madre, cuando uno de sus compañeros de cárcel, Jeffrey Logan, se fugó de una instalación penitenciaria de mínima seguridad, para unirse a su camarada y comenzar a delinquir.

Los dos hombres se encontraron con Soto Juárez, cuando éste salía de su apartamento para cenar en un restaurante de comida rápida.

Kemp y Logan lo interceptaron en el estacionamiento y lo secuestraron para conducirlo a un cajero automático y obligarlo a sacar dinero.

Luego hicieron que la víctima se desnudara y después lo asesinaron de dos balazos en la cabeza, para después tirar su cuerpo cerca de la vieja mina Silverbell en Marana, al noroeste de Tucson.

Kemp y Logan se dirigieron al norte a la comunidad de Flagstaff, donde vendieron el vehículo de Kemp, para luego robar a una pareja a la que obligaron a transportarlos a Durango, Colorado.

En ese lugar, Kemp asaltó sexualmente al hombre. La pareja se escapó y contactó a la policía.

Logan fue arrestado en Denver y trasladado a Tucson, donde condujo a la policía al desierto, al lugar donde había arrojado el cuerpo de Soto Juárez.

Kemp fue detenido en una casa de asistencia a vagabundos en Tucson. Logan fue sentenciado a cadena perpetua.

La ejecución de Kemp es la tercera que realiza Arizona en lo que va del año y la número 32 desde 1976.