Un supervisor latino más

Mucho antes de 2020, todos nuestros supervisores actuales habrán finalizado sus mandatos y quizás no haya latinos representando nuestra economía de primer nivel ni el espíritu ni las necesidades de la comunidad latina. Lamentablemente, a comienzos de este año nuestra Junta de Supervisores nos decepcionó al votar en contra de nuevos distritos y un futuro más vinculado a la comunidad latina. El condado de Los Ángeles tiene un mayor producto interno bruto y una población más grande que Noruega o Suecia, dos poderosas e influyentes economías mundiales. Como mínimo, la comunidad latina que es actualmente casi el 50% de la población del condado y en 30 años podría alcanzar a dos tercios de la población, necesita de dos a tres supervisores latinos para garantizar cualquier forma de igualdad en recursos y servicios.

La comunidad comercial latina, incluyendo nuestra cámara, la Cámara de Comercio Latina del Gran Los Ángeles, tiene especial interés en desarrollar liderazgo latino para nuestro condado y nuestro estado. Ese liderazgo afectará todos los aspectos de los servicios que brinda nuestro condado. Eso incluye institutos universitarios comunitarios que preparen eficazmente a nuestros estudiantes para su papel en el nuevo mundo tecnológico y complejo, y que cambia rápidamente; la transformación de nuestro sistema de atención médica para brindar servicio a los pobres y a quienes obtienen ingresos medios con la misma eficacia con la que se ofrece servicio a los ricos, y un sistema policial que respete los derechos de todos los ciudadanos y residentes.

El mejor ejemplo de lo que podría ocurrir si una comunidad minoritaria está representada de manera adecuada es la historia de Atlanta, Georgia. Atlanta prosperó solamente después de que la nueva organización de distritos permitió que la población negra mayoritaria la transformara en una comunidad de primer nivel. A menudo, la única representante latina, Gloria Molina, tiene dificultades para que la abundante riqueza de la zona oeste forme parte de los recursos de todo nuestro condado, y no se limite a una zona geográfica.

En el pasado, mientras que nuestro estado y condado gozaban de una época de auge, la comunidad latina recibía un porcentaje desproporcionadamente bajo de nuestros recursos. Hoy en día, en medio de una recesión que es muy profunda entre la mayoría de los latinos, incluyendo nuestras pequeñas empresas, se están desviando hacia nosotros escasos recursos. Solamente una junta con una representación adecuada de los latinos puede hacer del condado de Los Ángeles un condado fuerte y unido en el que se pueda conducir desde el este de la ciudad hasta el oeste sin percibir diferencias en la calidad de los servicios.

Una nueva organización adecuada de los distritos no garantizará que haya dos o tres supervisores latinos en un total de cinco, y no debería hacerlo. Cualquier persona no hispana debería tener la libertad de representarnos en un plan respetuoso de nuevos distritos. Pero para que cualquier candidato prevalezca, debe demostrar, como los no latinos y los latinos son capaces de hacer, que entienden totalmente la difícil situación y el potencial de la comunidad latina, incluyendo su vibrante comunidad de pequeñas empresas, y pueden ser defensores eficaces para la comunidad latina.

Sueños y ambiciones de la comunidad latina después de una nueva y eficaz organización de distritos

Nuestro sueño, que podría ser realidad en menos de una generación, es que nuestro condado sea el centro de relaciones internacionales para las comunidades latinas desde México a Argentina. Eso incluiría que nuestro condado fuera el que capacitara a los futuros senadores de EEUU de nuestro estado, nuestro gobernador y otros funcionarios claves en el estado.

Nuestras expectativas son grandes y así deben ser. Hemos visto la transformación de San Antonio, Texas, bajo su anterior alcalde, Henry Cisneros. Debemos tener la visión de un día en el que todos los líderes mundiales tendrán tres visitas obligatorias cuando vienen a EEUU: las Naciones Unidas en Nueva York, Washington D.C. y Los Ángeles. Y debemos tener la visión de un día en el que habrá carteles de empresas en todo el condado de Los Ángeles en español y en inglés, todas las autoridades públicas hablarán inglés y español, y el sistema escolar será totalmente bilingüe por elección, no por obligación.

Aunque creemos que hay muchos no latinos que pueden representar bien a la comunidad latina, no creemos que la organización de distritos actual anime a esos líderes a presentarse. En vez de ello, debemos desarrollar un plan de nuevos distritos que haga que sea difícil que un candidato gane, a menos que entienda y apoye las dificultades y las ambiciones de la comunidad latina, ya que gran cantidad de sus miembros han vivido en EEUU más tiempo que cualquier otro no latino (europeo-estadounidense) en este condado.

Debemos apoyar las medidas legales en nuestro nombre para iniciar acciones que nos beneficien a nosotros y al futuro promisorio de nuestro condado, un futuro vinculado con una comunidad latina próspera y vibrante.

Jorge Corralejo es presidente y director ejecutivo de la Cámara de Comercio Latina del Gran Los Ángeles (LBC-GLA), Gilbert R. es el vicepresidente de LBCGLA, y María de Jesús Rosas es tesorera de LBCGLA. www.LBCGLA.Org.

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