Japón espera

Monterrey vence a Santos Laguna en la final por la Liga de Campeones de la Concacaf y saca boleto para el Mundial de Clubes de Japón que se jugará el próximo mes de diciembre.
Japón espera
Los eufóricos jugadores del Monterrey celebraron su conquista con la clásica 'barrida', y con la Copa al frente, su gran triunfo en patio ajeno.
Foto: AP Photo / Alberto Puente

TORREÓN, México (NTX).- Monterrey cayó anoche por 1-2 ante Santos Laguna en el Estadio Corona TSM, pero este resultado le alcanzó para refrendar el título de la Liga de Campeones de la Concacaf que además le da el derecho a disputar el Mundial de Clubes en Japón.

El argentino nacionalizado mexicano Daniel Ludueña, al minuto 45, y Oribe Peralta (al 51′) le dieron esperanzas al conjunto albiverde, que perdió en la ida de esta final 0-2 en el Estadio Tecnológico, sin embargo, Neri Cardozo se encargó de enmudecer a la Comarca al marcar al minuto 82 para dejar el global a favor de Monterrey por 3-2.

De esta manera, los regios regresarán a la Copa Mundial de Clubes como el mejor equipo de la Confederación Norte Centroamericana y del Caribe de Futbol, en la que se espera mejoren lo realizado el año pasado, cuando fueron eliminados muy pronto en los cuartos de final.

Apenas se escuchó el silbatazo inicial y los de la Comarca Lagunera comenzaron a presionar a su rival en busca de recortar distancias, luego que en el partido de ida cayeron 0-2.

El portero Jonathan Orozco jugó un papel muy importante en la primera mitad, puesto que fue constantemente acosado, pero se mostró seguro y salvó a los suyos en varias ocasiones.

Sin embargo, Santos siguió controlando las acciones y no dejó que Monterrey tomara el balón, por lo que sólo era cuestión de tiempo para que reflejara en el marcador su superioridad. Y así fue, al minuto 45, el argentino Emanuel “Hachita” Ludueña batió al fin a Orozco.

El argentino sacó tremendo disparo desde el borde del área y colocó el balón al ángulo izquierdo, imposible de atajar para el arquero visitante.

El segundo tiempo inició de la misma manera, con los albiverdes dominando, por lo que al minuto 51 emparejaron la eliminatoria (2-2 global) por conducto de Oribe Peralta, quien no desperdició una gran jugada de Quintero.

Los anfitriones continuaron imponiendo el ritmo del partido, pero los Rayados se crecieron con un par de contragolpes, y pasados los 60 minutos fueron ellos quienes crearon mayor peligro gracias, en parte, al ingreso del ecuatoriano Walter Ayoví (63′), que le cambió la cara al encuentro.

Y es que Ayoví, junto a Aldo De Nigris, pusieron a trabajar a la zaga local, pero la falta de precisión les impidió anotar. Por el otro lado, Jonathan Orozco siguió conjurando los contragolpes de los pupilos de Benjamín Galindo.

Al 82′, Nery Cardozo sentenció la eliminatoria tras una pared que Ayoví le devolvió, aunque algo forzado el balón, y aun así el pampero pudo controlar con el pecho para enseguida batir a Oswaldo Sánchez con remate de pierna derecha.

Santos, que con este resultado estaba obligado a marcar otros dos goles, siguió luchando, pero Monterrey se encerró muy bien en su área, y con el pasar de los minutos el cuadro de casa comenzó a desesperarse y no tuvo más opción que echar balones largos.

Así, el técnico Víctor Manuel Vucetich sigue demostrando que sabe jugar finales, ya que una vez que llega a estas instancias, consigue el título. De 12 finales que ha alcanzado en su carrera como entrenador, no ha perdido ni una sola.