Sin excusas para el MTA

Otra vez las autoridades federales llamaron la atención a la Administración de Transporte Metropolitano de Los Ángeles por su incumplimiento de las normas que protegen los derechos civiles de los pasajeros de minoría en su reducción de servicios.

En la carta de Peter Rogoff, jefe de la Administración Federal de Tránsito (FTA) , expresa “una preocupación especial ya que el LACMTA ya debería estar bien familiarizada” con las normas referentes a los derechos civiles dado los largos años de litigación, incluyendo un decreto de consentimiento. Esta misma pregunta no hacemos todos sin saber si la respuesta es incompetencia, desidia o mala intención.

Lo cierto es que el FTA ha determinado que el MTA no realizó el análisis del impacto que tienen los cambios y las reducciones de ruta de sus autobuses en los pasajeros de minorías según las exigencias del Título VI. Rogoff asegura que “solo mediante la realización de este estudio” se puede determinar el impacto en las minorías. De esta manera, el MTA implementó cambios y cortó redujo mas de 650,000 horas de servicio sin saber el impacto que tendría en los pasajeros.

El contenido de la carta es un ejemplo concreto de la actitud irresponsable del MTA al decidir los recortes en base a la rentabilidad de la líneas e ignorar la misión que tiene un transporte público de autobuses en una ciudad de las características de Los Ángeles.

Creemos que las autoridades del MTA deberían prestar más atención al cumplimiento con las normas federales que protegen de discriminación a la mayoría de sus pasajeros en Los Ángeles en vez de ignorar este aspecto y centrarse en la rentabilidad de la línea.

Las autoridades federales ahora están exigiendo que el MTA revise los cambios implementados desde diciembre de 2009 hasta los del junio de 2011 para determinar si ha tenido un impacto injusto en los pasajeros. ¿Será que finalmente el MTA cumplirá con sus obligaciones?

Lamentablemente la credibilidad de MTA es cero a la hora de atender a sus pasajeros de minoría. Esa es la misma credibilidad que tienen los integrantes de la Junta del MTA integrada por altos funcionarios locales y condales.

El FTA le dio una oportunidad para que se corrija, nosotros no se le habríamos dado hasta que no explique el interrogante de Rogoff. ¿Por qué no cumplió con el análisis de impacto exigido, sabiendo de su existencia después de varios años de problemas con los derechos civiles de sus pasajeros?