ICE no irá tras conductores con faltas menores

WASHINTON, D.C. – Las personas que han cometido violaciones de tráfico, identificadas a través del programa Comunidades Seguras del Servició de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), no serán mantenidas bajo su custodia a menos que exista una condena, anunció la agencia federal.

Luego de cinco meses desde que el grupo de trabajo emitiera un informe sobre las deficiencias del sistema, ICE respondió el viernes a las críticas, a través de un documento obtenido por La Opinión.

Ahí, la agencia reconoció que acciones de control de seguridad basadas sólo en ofensas menores de tráfico, “no corresponden a un uso eficiente de los recursos del gobierno”.

El documento agrega que “para individuos que han sido arrestados sólo por violaciones menores de tránsito, que no han sido condenados por otros crímenes y que no corresponden a ninguna de las categorías prioritarias de ICE, la agencia sólo considerará una orden de detención tras una condena por una ofensa criminal menor de tráfico”.

No se consideran bajo esta categoría, delitos como conducir bajo la influencia del alcohol, escapar del lugar del accidente y conducción imprudente, que resulte en lesiones a personas u otras violaciones que tengan el potencial de causar una herida seria o daño al público.

Pero, de acuerdo a Benjamin Johnson, director ejecutivo de American Immigration Council, quien integró el grupo de trabajo de Comunidades Seguras, la mayoría de las recomendaciones no fue considerada.

“Les pedimos que no emitieran órdenes de detención en casos de violaciones de tráfico. Este anuncio no es una reforma efectiva al programa de Comunidades Seguras […] Creará confusión a nivel local […] Este es un cambio que la agencia ya estaba considerando con anterioridad, me hubiera gustado verlos ir más allá”, comentó.

Al explicar la nueva política a La Opinión, un alto funcionario del Departamento de Seguridad Nacional, detalló el proceso y aseguró que la agencia no buscará una deportación, en casos de ofensas de tráfico.

No obstante, a líderes pro inmigrantes como la directora ejecutiva de CHIRLA, Angélica Salas, les hubiera gustado ver por escrito que no los deportarán.