No habrá cambios para menores que laboran el campo

Tras siete meses de deliberaciones y presión, el Departamento del Trabajo (DOL) desistió ayer de aplicar una nueva reglamentación, que daría mayores protecciones a niños que trabajan en los campos.
No habrá cambios para menores que laboran el campo
La regla actual sobre trabajo agrícola infantil establece una edad mínima de 18 años para el trabajo.
Foto: Archivo

WASHINGTON, D.C.- Tras siete meses de deliberaciones y presión, el Departamento del Trabajo (DOL) desistió ayer de aplicar una nueva reglamentación, que daría mayores protecciones a niños que trabajan en los campos.

“Esta decisión fue hecha, en respuesta a miles de comentarios expresando preocupación sobre el efecto de las reglas propuestas en granjas de propiedad familiar. Para ser claros, durante la Administración Obama no se buscará concretar esta reglamentación”, explicó el DOL a través de una declaración.

La nueva normativa prometía grandes cambios. Luego de 41 años desde su última reforma en esta área, la Ley de Normas Razonables de Trabajo (FLSA) experimentaría un giro significativo.

La regla actual sobre trabajo agrícola infantil establece una edad mínima de 18 años para el trabajo considerado peligroso en los sectores no agrícolas y de 16 para el área agrícola. No obstante, en la práctica, niños de 12 y 13 años pueden trabajar con el consentimiento de sus padres. Incluso, un menor de entre 10 y 11 puede laborar en el campo por no más de ocho semanas en el año.

Según las estadísticas manejadas por el Fondo México Americano para la Defensa Legal y la Educación (MALDEF) un 87% de los 400 mil jornaleros menores de edad, son hispanos. Un grupo con una tasa de deserción escolar que cuadruplica el promedio nacional.

Entre los cambios propuestos por el DOL en 2011, figuraron prohibir que trabajadores agrícolas menores de 16 años pudieran participar en el cultivo, la cosecha y el curado de tabaco. Asimismo, se impedía la utilización de dispositivos electrónicos por parte de los jóvenes empleados en labores agrícolas y no agrícolas, inclusive los dispositivos de comunicación, durante la operación de equipos mecánicos.

También se propuso la creación de una nueva normativa para las ocupaciones peligrosas no agrícolas, que evitaría la contratación de menores de 18 años para el almacenamiento, la comercialización y el transporte de materias primas para productos agrícolas, entre otros puntos.

La medida mantenía la excepción vigente para granjas familiares, donde menores de edad pueden trabajar con sus padres, aunque incorporaba más protecciones en este ámbito. Sin embargo, la reglamentación del DOL, fue atacada y derrotada, precisamente por este punto.

“Recibimos más de 10,000 comentarios públicos y la mayoría se enfocaban en este aspecto. Prevaleció una idea falsa de esta regla”, explicó a La Opinión un funcionario del DOL vinculado con el tema.

Incluso el gobierno anunció en febrero de 2012 que haría una nueva propuesta sobre el apartado de la reglamentación que lidiaba con la excepción familiar, luego que la presión política aumentara.

En diciembre de 2011, 30 senadores demócratas y republicanos, pidieron a la secretaria de DOL Hilda Solis que abandonara el esfuerzo.

“Estamos preocupados respecto a cómo estos cambios pueda afectar programas educacionales de agricultura y la estructura de las familias en los campos…la creencia de DOL respecto a alcanzar paridad entre las provisiones de trabajo infantil agrícolas y no agrícolas, es una interpretación equivocada de FLSA”, explicaron a través de una carta.

“Estamos muy decepcionados con la Administración. Esta era una reglamentación que ayudaría a proteger a muchos niños, la mayoría de ellos que no trabaja en las granjas de sus padres”, aseguró Norma Flores, vocera de Association of Farmworker Opportunity Programs (AFOP).

“Hubo mucha información falsa. Al mantener la política actual, miles de niños siguen en peligro de accidentes y abuso”, agregó.

Ahora, en lugar de la nueva reglamentación, los departamentos de trabajo y agricultura trabajarán con grupos de interés rurales. La idea es desarrollar un programa educacional para reducir accidentes de trabajadores jóvenes y promover prácticas de trabajo en agricultura más seguras.