Preocupa a EE.UU. el uso de nuevos explosivos

Tras desbaratar plan de Al-Qaeda, analizan una versión perfeccionada del explosivo oculto en la ropa interior

Washington — Los expertos están estudiando minuciosamente un nuevo explosivo de Al-Qaeda para determinar si pudo haber pasado por los controles de seguridad de los aeropuertos y derribado un avión comercial, dijo el hoy un alto funcionario antiterrorista del gobierno de Barack Obama.

Algunos funcionarios dijeron ayer que el descubrimiento de la bomba sin estallar se debía a una operación encubierta de la CIA en Yemen y dijeron que la interceptación frustró una misión suicida cerca del aniversario de la muerte de Osama bin Laden.

El explosivo no contenía metal, lo que significa que probablemente no habría sido descubierto por los detectores de metales de los aeropuertos. Pero no está claro si los nuevos detectores corporales utilizados en muchos aeropuertos habrían revelado que el extremista portaba el artefacto.

El artefacto es una versión perfeccionada del explosivo oculto en la ropa interior que no detonó en un avión que sobrevolaba Detroit en la Navidad del 2009. Los funcionarios dijeron que el nuevo explosivo, con un mejor sistema de detonación, también estaba destinado a ocultarse en la ropa interior.

John Brennan, asesor antiterrorista de Obama, dijo hoy que el descubrimiento indica que Al-Qaeda sigue siendo una amenaza para la seguridad de Estados Unidos un año después de la muerte de bin Laden. Y atribuyó el hecho a “una cooperación muy estrecha con nuestros asociados internacionales”.

“Seguimos investigando quién pudo estar vinculado a la construcción del mismo, como también los planes para llevar a cabo un ataque”, dijo Brennan. “Y por eso confiamos en que este artefacto y todo individuo que pudo haber estado designado para usarlo no constituyen más una amenaza para el pueblo estadounidense”.

El representante republicano Peter King, titular del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes, dijo hoy que “varios países” suministraron información y cooperación que contribuyeron a frustrar el intento. Agregó que no había informaciones sobre el supuesto atacante, pero que funcionarios de la Casa Blanca le dijeron que “no es más objeto de preocupación”.

El presidente Obama había estado siguiendo la operación desde el mes pasado, dijo la Casa Blanca ayer