El dedo morado

Tras dos días de elecciones en Egipto, no hay un claro ganador. Se espera que el nuevo Gobierno quede definido en Junio.

Quince meses atrás, la Plaza Tahrir acaparó las vitrinas de la atención mundial al mostrarse colmada de miles de ciudadanos egipcios demostrando su descontento ante el régimen de Hosni Mubarak. El estruendo de las manifestaciones fue escuchado a través del mundo árabe y dio pie a sendas manifestaciones que culminaron con el derrocamiento de algunos líderes de la región. Para Egipto representaba un cambio interesante; la dicotomía entre un país que se adhería al antiguo régimen y las costumbres tradicionales de gobernar o la opción de un nuevo gobierno islamista.

Dos días de votación general no dan una clara respuesta de cómo sera gobernado el país. La razón es de proceso ya que los resultados de la primera ronda no se darán a conocer hasta la semana entrante. En caso de que ninguno de los candidatos logre la victoria por más del 50% del escrutinio, habrá una seguna vuelta en Junio.

Existen dos bandos principales: por un lado hay dos candidatos que fueron del grupo tradicional de Mubarak pero ahora, con el afán de ganar, lo desconocen. Por otro lado, hay un desfile de candidatos islamistas del cual se destaca el candidato de la Hermandad Musulmana.

Estas elecciones definirán la dirección del país y muy probalemente sentarán una importante pauta al futuro de la región pero el cambio preocupa a países vecinos. Por un lado países islámicos moderados sufren al pensar que su gobierno podría transformarse en uno más radical y por otro, algunos no desean que se mantenga el estado actual. Naturalmente, Israel se suma al grupo de vecios preocupados por el crecimiento del islamismo en la zona.

Mientras tanto, El Cairo se vestía de morado. Ayer y hoy el vaivén de personas era diferente y eso se debía al color que diferenciaba a aquellos que habían votado. El dedo morado era la señal de la tinta usada para marcar por medio de la huella digital que el elector había ejercido su derecho a la democracia.