Hablar es la solución

Buena comunicación con padres permite a hijos enfrentar riesgos
Hablar es la solución
La buena comunicación entre padres e hijos reduce la agresividad de estos.
Foto: AP

GINEBRA, Suiza.– La comunicación entre padres e hijos es una de las formas más eficaces en que la familia puede transmitir a los niños y jóvenes los valores para enfrentar situaciones de riesgo y ponerlos a salvo de las malas influencias, según confirma un estudio científico realizado en cuarenta países europeos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) divulgó recientemente los resultados de una investigación basada en una amplia encuesta entre niños de 11 a 13 años y adolescentes de 15, que confirma los efectos concretos positivos de mantener una comunicación fluida con los hijos.

Según el estudio, los menores tienen una mejor imagen de su cuerpo, una mejor consideración de su propia salud y menos quejas con respecto a cuestiones físicas o psicológicas cuando han mantenido una buena relación con los dos progenitores.

Pero el impacto positivo va incluso más allá, porque muestran igualmente comportamientos menos agresivos y también menos probabilidad de consumir sustancias como alcohol o drogas.

La OMS aborda de manera separada la cuestión de la relación con el padre y con la madre, así como el grupo de edad de los niños o adolescentes.

En relación a la madre, la investigación determinó que la facilidad de comunicación pasa por un diálogo realmente interactivo en el que se puedan abordar temas de manera libre, sin una actitud de censura y en la que ella sea percibida como una persona confiable.

Sin embargo, el estudio confirmó un “declive en la prevalencia de una comunicación fácil con la madre en prácticamente todos los países y regiones, tanto entre chicos y chicas”.

Esa dificultad se incrementa con la edad, según se concluye de las tablas que contiene el informe.

En países como España, la OMS indica que a los once años, el 94 por ciento de niñas y el 93 por ciento de niños consideran fácil conversar con sus madres, porcentaje que se reduce al 86 por ciento para ambos sexos a los trece años, y al 81 por ciento para las adolescentes y al 79 por ciento para ellos a los 15 años.

Del lado del padre, la comunicación es considerada en general menos íntima y más orientada a objetivos específicos o al desarrollo de ciertas habilidades.

No obstante, el resultado es claro en cuanto a la importancia de la presencia paternal en el seno de la familia.

“La calidad de la relación cuando el padre no reside en el hogar familiar y cuando está al frente de una familia monoparental tiene efectos significativos en el nivel de satisfacción de la vida de los jóvenes”, indican los autores.

Asimismo, revelan que una buena comunicación con el padre siempre juega un “rol protector” en el bienestar emocional y en tener una impresión positiva de la propia imagen corporal, especialmente entre las chicas.

Según arrojó el sondeo, los niños y adolescentes varones de todas las edades tienen más posibilidad de tener una comunicación fácil con sus padres.

En España, a los once años, el 75 por ciento de niñas encuestados dijeron tener una comunicación fácil con su progenitor y un 85 en el caso de los varones, mientras que a los trece la tasa caía a 64 y 79 por ciento, respectivamente.

A los quince años, sólo el 52 por ciento de las adolescentes piensan tener una buena relación con su padre y el 68 por ciento en el caso de los chicos.