De puerta en puerta continúa la campaña en Compton

Miembros del Comité "Si en la Medida Be', que busca cambiar el sistema de votación en Compton, salieron a tocar puertas y a repartir folletos en las áreas donde viven los residentes más propensos a votar el mes próximo.
De puerta en puerta continúa la campaña en Compton
José Reyes (der.), le explica la Medida B a Art Lyons.

La mañana del sábado pasado, Arnold Alatorre empezó en la calle 137 de Compton a caminar de casa a casa para dejar en cada una un volante con los colores rojo, blanco y azul y la leyenda “Vote Sí en la Medida B, vote por distrito”.

Al otro lado de la calle, Joseph Lewis, otro miembro del Comité “Sí en la Medida B”, hacía lo mismo, y a un par de cuadras hacia al norte, otro miembro, José Reyes, iniciaba una conversación con un hombre afroamericano sentado dentro su garaje.

“La Medida B exige una enmienda al documento de operación de la ciudad que cambia de votar por toda la ciudad a votar por distrito”, leyó Reyes, de 21 años, los puntos escritos en el volante que le dio al residente en la cuadra 1900 de la calle Piru. “¿Qué piensa de eso?”

“Voy a votar ‘sí’”, contestó Art Lyons, de 73 años. “Porque actualmente, los votantes pueden elegir a un candidato en el otro lado de la ciudad, y ni saben lo que está pasando aquí”.

La caminata en las áreas con votantes más propensos a votar en cada uno de los cuatro distritos de Compton fue el esfuerzo más grande y público que el Comité “Sí en la Medida B” ha realizado hasta la fecha.

En el distrito 1, Alatorre, Reyes, y otros latinos caminaron lado a lado con afroamericanos como Lewis para mostrar que la medida no es una cuestión exclusivamente de raza -los latinos son casi dos terceras partes de la población pero todos los concejales de la ciudad son afroamericanos- sino que de aumentar la posibilidad de elegir a representantes responsables.

“No estoy segura si voy a votar a favor de la medida”, relató Renee Flowers, de 52 años, al recibir un volante en su patio delantero. “Soy culpable de no votar en las elecciones que no implican votar por el siguiente presidente”.

De hecho, la apatía entre los votantes de Compton -menos de 10% de los votantes registrados acuden a las urnas, según datos históricos- es lo que los proponentes de la Medida B enfrentan una semana antes de la votación el 5 de junio.

Los alrededor de 40 voluntarios en la caminata del sábado se acercaron a residentes que vieron por las calles, pero no todos quisieron escuchar su mensaje. Muchos de ellos eran latinos.

“Lo que queremos hacer es interesarlos en la medida, pero como ves, muchos lo rechazan”, señaló el miembro del comité Luis Landeros, de 41 años, después de que una mujer latina que movía artículos de su coche a su casa en la calle Piru no le quiso prestar la atención.

Entretanto, Landeros tuvo suerte en la cuadra 300 de la calle Pear, otra área de votantes más propensos a votar.

“En realidad, ya he votado por correo porque me eduqué yo mismo sobre la medida, pero siento que muchos latinos no están informados”, expresó César Rodríguez, de 36 años. Con gusto, aceptó una pila de literatura para distribuir.

Jesse Labrada, de 19 años y estudiante de segundo año en El Camino College, estuvo de acuerdo en que la reacción entre los residentes fue mixta.

“Algunos como que no les importaba, pero sentí que la gente con la que hablé sí les importaba y estaban esperando este cambio”, indicó.

A pesar de que mucha gente no estuvo en casa por el fin de semana largo del feriado de Día de los Caídos (Memorial Day), la presidenta del comité, Diana Sánchez, de 39 años, dijo que la caminata “fue muy positiva”, y que la cifra de participantes cuadruplicó el número de personas que normalmente asisten a las reuniones del comité. La próxima reunión tendrá lugar mañana martes a las 6 p.m. en la iglesia Our Lady of Victory, ubicada en 519 E. Palmer en Compton.

Miembros del comité esperan lo mejor de otra caminata el próximo sábado y empezarán a hacer llamadas telefónicas ésta semana. Mañana martes se envían 44,000 folletos de propaganda por correo.

“Pienso que con la caminata que apenas terminamos y con los envíos masivos, hemos tenido éxito en regar la voz de que hay apoyo para la Medida B”, opinó Lewis, de 63 años. “Ahora, queda en las manos de los votantes. No es la hora de la apatía”.

Alrededor de la web