Ojo con agencias de empleo

Tanto las agencias de empleo privadas como las que auspicia el estado o el gobierno federal pueden serte de mucha utilidad en tu búsqueda de trabajo, aunque debes ver estas empresas solo como una fuente complementaria en tu búsqueda de trabajo, no como última opción.

Desafortunadamente las personas desempleadas a veces son blanco de ofertas de empleo falsas que, con frecuencia, hacen uso de una redacción convincente, logotipos de empresa que pueden resultar familiares o hasta vínculos a sitios web que parecen pertenecer a organizaciones auténticas. Estos sitios pueden llegar a cobrar tarifas por servicios que nunca llegan a prestar. Normalmente, al cabo de unos días, los timadores dejan de publicar los anuncios y luego se esfuman. Para evitarte éste y otros tipos de engaños cuando busques trabajo, sigue estos útiles consejos:

1. Antes de firmar un acuerdo con una agencia de empleo, desconfía de las garantías que parecen ser tan buenas como para ser ciertas, pues casi nunca lo son. Si una oportunidad parece demasiado maravillosa, o hay algún otro detalle que te parezca sospechoso, probablemente sea una estafa.

2. Si una agencia te promete un empleo con salario y beneficios específicos, quizás ese trabajo no exista.

3. Ten mucho cuidado con las que te piden que llames a un número de teléfono que cuesta entre 10 y 18 dólares por llamada, pero que no proveen mucha información útil.

4. Cuando ya estés frente al empleador, asegúrate de que el sueldo y las condiciones laborales que te ofrecen sean iguales a las que señaló la agencia.

5. Desconfía cuando una agencia te pide por adelantado un money order o un cashier’s check a cambio de ayudarte a buscar un empleo, pues las agencias de empleo de buena reputación solamente exigen el pago por sus honorarios después de que te hayas colocado, y muchas veces es el empleador quien paga parte o todos esos costos. Nunca te dejes convencer para pagar por oportunidades de empleo “exclusivas”, ni por una oferta de trabajo.

6. Antes de firmar un contrato con alguna de ellas, investiga las opciones que ofrecen y evalúa con cuidado cuáles te sirven y cuáles no.

7. No proporciones en línea, e-mail, teléfono, fax o en el currículum ningún dato personal que no esté relacionado con el trabajo. sobre todo, no reveles el número del documento de identidad, del Seguro Social, de la tarjeta de crédito, fecha de nacimiento, dirección particular, ni estado civil.

8. Comprueba los datos sobre el empleador, el encargado de selección o la agencia de colocación a través de otra fuente. como por ejemplo, la guía telefónica, y después ponte en contacto directamente con ellos o visita las instalaciones de dicha empresa en horario laboral.

9. Evalúa detenidamente la información de contacto de los anuncios de empleo y de los mensajes de correo electrónico relacionados a fin de detectar faltas de ortografía, direcciones de correo en las que no figure el nombre de la empresa., o incoherencias en códigos postales y en prefijos telefónicos.

10. Confía en tu intuición y ten especial precaución cuando las personas o direcciones de contacto se encuentren fuera del país.