Pasos para lograr metas financieras

Trabaja con empeño hacia tu objetivo; y no te desvíes del mismo

Paso 1: Define tu meta específica y positivamente.

No es lo mismo decir “Me hace falta más dinero” que “Si ahorro en tal cosa, voy a tener más dinero a fin de mes”. En la primera frase no solo te planteaste algo muy general, sino que en la frase misma de “Me hace falta” hay un sentido de carencia, un cierto tono negativo. Sin embargo, en las otra frase, hay una meta específica y positiva (“Voy a hacer tal cosa y tal otra”). Lo mismo sucede si dices: “¡Quisiera salir de este carro viejo!” y no “Voy a comprarme un auto nuevo”, que es algo muy específico y estimulante. Cuando ya hayas definido tu meta clara y positivamente, apúntala para que no se te olvide.

Paso 2: Pon la meta en forma de una cantidad de dinero.

Después tienes que establecer tu meta en dólares y centavos. No haces nada con querer pagarte unas vacaciones este otoño si no tienes idea de cuánto te va a costar y cómo vas a reunir el dinero. Este paso consiste en investigar, buscar precios, sacar cuentas y romperte la cabeza para encontrar las mejores ofertas y las más accesibles para ti. Quizás a lo largo del camino puedas realizar unos ajustes mínimos, pero haciendo las cuentas lo más cercano posible a la realidad tendrás más oportunidad de tener el dinero que te hará falta.

Paso 3: Decide el tiempo en que quieres lograr tu meta.

A corto plazo. Separa tus objetivos en dos tipos:

a. Los que quieres alcanzar en dos años o menos. Por lo general, el dinero que acumulas aquí es para cubrir objetivos relativamente menores (unas buenas vacaciones o ponerle protección contra huracanes a tu casa), pues no hay tiempo en 24 meses o menos de conseguir una ganancia considerable.

b. Los que deseas alcanzar entre dos y cinco años (metas que ofrecen la posibilidad de lograr cierta ganancia).

A plazo intermedio. Son aquellos que demorarías entre cinco y 10 años para alcanzarlos, como invertir para reunir el depósito de compra de una vivienda.

A largo plazo. Pónles a estas un plazo de 10 años o más para lograrlas, lo que te llevará al momento preciso en que necesitarás usar el dinero que has estado invirtiendo (digamos, acumular los fondos para tu retiro, o el dinero que necesitarás en 2020 para financiar -en parte- los estudios superiores de tu hijo).

Paso 4. Averigua con qué recursos cuentas.

Ahora regresa al presente y revisa -en todas tus cuentas, inversiones, dinero que te deben y hasta en la lata de galletas vacía donde tiras las monedas sueltas- con cuánto cuentas en este momento que puedas poner a producir para lograr tu meta en el espacio de tiempo que te has planteado. ¡Tal vez encuentres más de lo que pensabas!

Paso 5. Planifica una meta de ahorro al mes.

Determina cuánto dinero necesitas separar cada mes para alcanzar tu sueño. Analiza con detalle tus ingresos y tus gastos, recorta por aquí y por allá para ver de qué cantidad puedes prescindir cada mes e invertir para que produzca más. (Esto es algo en lo que debe participar toda la familia, pues en el hogar, la economía y el ahorro es responsabilidad de todos.) Por supuesto, la cantidad que necesitas separar dependerá de los meses o años que te quedan para llegar a tu meta: aquí debes tener en cuenta que, con el paso del tiempo, ciertas cosas van a subir de precio.

Finalmente, tres consejos que se aplican a los pasos mecionados:

Trabaja con empeño hacia tu meta.

Comprométete a apartar el dinero que necesitas para alcanzar tu objetivo.

No permitas que otras metas menores y vanas te desvíen de tu ruta.