Alcance una vida sana y equilibrada

El balance es el secreto para superar el estrés

El yoga permite que el cuerpo encuentre un balance físico y emocional.
El yoga permite que el cuerpo encuentre un balance físico y emocional.
Foto: AP

El trabajo, los hijos, las ocupaciones diarias y la rutina consumen el tiempo y la energía de una persona generando un desbalance en varios aspectos de la vida. La falta de equilibrio puede ser tal, que muchos sienten enloquecer por la presión a la que se ven enfrentados diariamente.

“El balance es la base sobre la que construimos todo lo que hacemos en nuestras vidas”, explica Guillermo Gómez, creador de reconocidos programas de ejercicio que involucran la parte física y también la espiritual.

“Lo que antes te resultaba fácil y era algo de rutina, de pronto ya no puedes llevarlo adelante. Por ejemplo, te olvidaste de las llaves puestas en la puerta, saliste a comprar algo, volviste, y lo que saliste a comprar no lo trajiste. Un montón de cosas te dicen que estás en un estado de desbalance y de agotamiento total”, dice la motivadora Alejandra Stamateas, quien lleva a cabo seminarios sobre desarrollo personal en Latino América y también Estados Unidos.

De acuerdo con Stamateas, el estrés, el agotamiento y sentir que no tenemos el control de nuestras emociones, colocan a una persona en un alto grado de vulnerabilidad.

“Hemos sido tan presionados o nos hemos presionado tanto a nosotros mismos, que decimos, ‘dejo todo, me voy a una isla desierta, y no quiero que nadie me encuentre’, agrega Stamateas quien comenta que es necesario aprender a decir “no”.

La motivadora aconseja mantenerse enfocado en los sueños y en las metas; saber qué es lo se quiere en la vida, y tener una fe intacta para continuar insistiendo hasta cumplir los objetivos.

“Es importante que tomes posesión de tu vida y te hagas cargo de tus decisiones: deja de lado lo que te daña, acercarte a lo que te hace sentir bien y sin sentir culpa”.

Sandra María Dell’Aquila, especialista en psicofísica sostiene que la falta de equilibrio en una persona es el resultado de los cambios en la frecuencia de la resonancia de la tierra causado por los cambios magnéticos por los que está pasando el planeta, debido de las explosiones y radiaciones que el sol está produciendo.

Para Dell’Aquila, la falta de equilibrio trae malestares de tipo físico y emocional que provocan alteraciones en la salud. Ella recomienda prestar atención a los dolores de cabeza, la vista nublada, ojos llorosos, mareos, calambres en el sistema muscular, alteración en la memoria, desgano, falta de coordinación, disminución en la concentración, bloqueos, alteraciones en el ritmo cardíaco y en la presión arterial, mal dormir, levantarse con cansancio, piernas pesadas, angustias y miedos, mal carácter, alteraciones, agresividad, mal humor, intolerancia.

“La armonización psicofísica es uno de los métodos más modernos, veloces, seguros y efectivos para equilibrar integralmente los campos energéticos de las personas [campo emocional, sensorial, físico e intelectual], aplicando bioenergías asistidas seleccionadas y selectivas, con tecnología psicofísica inédita”, explica. “Los sistemas operativos psicofísicos y su tecnología propia, en pocos minutos logran desbloquear las válvulas dosificadoras, comúnmente llamados chakras”.

Este método puede aplicarse a pacientes de todas las edades, inclusive bebés y niños, ya que no tiene contraindicación. La armonización psicofísica es la única que utiliza técnicas exclusivas con pacientes que estén atravesando situaciones especiales por enfermedades y/o recuperación post quirúrgica o que por motivos de distancia no puedan concurrir personalmente.

Guillermo Gómez, por su parte, recomienda una correcta alimentación, al igual que la práctica de disciplinas milenarias como Gigong, Aikido, Yoga, Taichi, Meditación y reconectarse con la naturaleza, los bosques, las montañas, los ríos y el sol.

“Ellos nos purifican el sistema y nos dan acceso a una sensibilidad que a su vez nos revela el camino correcto para dirigir nuestras vidas y energías”, explica.

“Una vez que nos volvemos conscientes de lo que comemos, de sus fuentes y efectos, es normal buscar un cambio de alimentación para recuperar la sensibilidad con nuestro organismo y así poder re establecer el balance de adentro hacia afuera de nosotros”.