¿Piensas en pareja o piensas sólo en ti?

Comunicarse sobre lo que quieren para ambos o para su familia es fundamental para construir una relación feliz.
¿Piensas en pareja o piensas sólo en ti?
Foto: Thinkstock

“Mientras yo te viva, y tú trabajes”, es una de mis expresiones preferidas cuando se trata de hablar de igualdad en las relaciones amorosas. Nadie dice que sea fácil ser la parte virtuosa de la pareja y mucho menos, el responsable de que no falte la alegría y el optimismo dentro del hogar, pocos valoran la labor de construir la felicidad en casa, para que sin preocupación alguna, nuestro par se dedique a ganar el sustento.

Sin embargo, para algunos vivir así no es más que una situación que a todas luces los ubica en el campo minado de la arbitrariedad o injusticia, que en términos futbolísticos se traduce en ser merecedores a la segunda tarjeta amarilla. Esta situación da pie a que fácilmente se confunda si se está parado en el tradicional dime y daca de cualquier relación, o bien se vive instalado en la política de ‘lo mío es mío y lo tuyo es nuestro’, tú ¿cómo andas en esos terrenos?

1. No hay plazo que no llegue ni fecha que no se cumpla, por lo que ya decidiste decirle adiós a esos kilos de los que tanto te quejas desde el primer día que te casaste. El plan de acción es:

a) Decirle a mi pareja que buscaré un gimnasio y que quisiera que fuéramos juntos.

b) Sin miramientos, implanto el ‘estado de queda en casa’: Dieta para todos y cero tolerancia a las quejas sobre comida libre de grasa y/o azúcar.

c) Por culpa de mi pareja tengo panza, así que si me quiere ver feliz, tiene que despedirse de los antojitos del fin de semana.

2. La palabra ‘rebajas’ es no sólo tu debilidad, es casi tu segundo nombre, y volviste a hacer de las tuyas, para aligerar la culpa ¿qué le dirías a tu pareja?

a) Después de un beso tronado, proponerle un plan para que la deuda no se nos salga de control.

b) Pedirle ahorre un poco para cubrir el saldo, después de todo, nada más tiene que hacer un pequeño sacrificio.

c) Nada, ya sabe de mis debilidades.

3. Tu pareja se cayó y aunque no fue nada grave, estará un par de días en reposo ¿qué haces?

a) Asegurarme que tenga todo a la mano y que se sienta feliz.

b) Lleno de cojines la sala y la cama, además de comprarle lo que necesite. Y ni modo, siempre me lo ha dicho mi madre: La vida tiene que seguir.

c) Digo adiós a las preocupaciones, en contra de mi voluntad pedimos pizza y aprovecho estos días para descansar a su lado.

4. Quieres que la palabra renovación sea la que dicte el ambiente en tu hogar, así que piensas hacer algunos cambios que se resumen en tres puntos, ¿cuáles serían?

a) Vigilar la alimentación, compartir más tiempo con la familia y poner en orden las finanzas.

b) Prohibido comprar postres y arreglar la casa, además claro está, de un cambio de ‘look’.

c) Comprar una sala nueva, planear vacaciones con mi familia y ponerse a dieta.

5. Tendrán una entrada especial de dinero, por lo que tu primer pensamiento es:

a) Hay que ponernos de acuerdo en lo que haremos con ese dinerito.

b) Necesito algunas cosas… bueno, “necesitamos”.

c) ¡Justo lo que quería! ¿cuándo comienzan las rebajas?

Seguro tu pareja sabe del pie que cojeas, pero eso no es problema para ustedes ya que tú también conoces sus debilidades. Algo valioso en su relación es que cada uno piensa en ambos, todo se comparte y la prioridad es que estén bien.

No dudas en repartir tanto aquello que probablemente les disgusta, como aquellas bonitas sorpresas que caen en sus manos. Mi único consejo es que tengas presente que no hay razón por la que deban de estar juntos para hacerlo todo esto incluye: fiestas, ejercicio y comer sin calorías. Por lo demás, fluyes como pez en el agua y tu pareja sabe que es una fortuna estar a tu lado.

Hay un vocablo que si lo aplicas en tu vida te hará tener una visión más amplia y es la consideración, nadie dijo que debes de renunciar a lo que te gusta, pero sí sería conveniente que tomaras en cuenta el esfuerzo que hace tu pareja para que ambos disfruten de la vida juntos. No es que se deban de dividir 50% y 50% las tareas, obligaciones y responsabilidades del hogar, se trata que cada uno piense en el otro y que todos participen.

En un equipo de futbol, esto sería como si cada uno estuviera en su posición y la jugara como Messi. La última recomendación: Fuera de las compras, hay muchas actividades que pueden hacer juntos, y tampoco es ir a ese restaurante que tanto te gusta, al buen entendedor…

Quizá cuando juegas Monopolio u otro juego de mesa, tu pareja se instale en una extraña actitud de nerviosismo porque, aunque conoces el camino de la generosidad y la empatía, a veces no los tienes presentes. Nada mejor para cuidar los lazos en una pareja que hacer notar el afecto en todo lo que se hace, y esto incluye la parte agraciada de la vida en común, así como aquello que a nadie le gusta hacer.

¿Quieres darle una sorpresa? Y evitar tarjeta roja, hazle saber que harás cosas que antes no hubieras imaginado, de plano extremas, como hacer ejercicio por y para ti, dejarle de culpar por asuntos que no le competen, y por qué no, hasta tomar las decisiones importantes juntos.

“Conocerte a ti mismo, esculpe tu carácter”

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Bojorge@teleton.org.mx