Golpe a clínicas de marihuana

Se confiscaron 65 libras de marihuana empaquetada, plantas, 55,000 dólares en efectivo, equipo de cómputo, básculas y parafernalia.

Guía de Regalos

Golpe a clínicas de marihuana
Dennis Zine, concejal del oeste del Valle, muestra parte de la hierba incautada.
Foto: J. Emilio Flores / La Opinión

Tenían en sus vitrinas una amplia selección de marihuana lista para fumar, que distinguían según los efectos que causaban en los consumidores: “Champaña”, “Sueño Azul”, “Fantasma”, “Veneno”, eran algunos nombres asignados.

Pero una investigación encubierta que realizó la Unidad Antinarcóticos de la estación Topanga de la Policía de Los Ángeles (LAPD), tras las constantes quejas de negocios y vecinos, echó por tierra el lucrativo negocio de dos dispensarios ilegales de marihuana que operaban en el bulevar Ventura, en el Valle de San Fernando.

De los cateos que la Policía efectuó el martes en ambos locales y una residencia, se confiscaron 65 libras de marihuana empaquetada, plantas, 55,000 dólares en efectivo, equipo de cómputo, básculas y parafernalia.

Las autoridades también arrestaron a tres sospechosos: Fahar Kimhi, de 37 años, Alexander Blinderman, de 36, y Mia Shomer, de 25. Ellos vendían la hierba en los negocios “Green Magic” y “Green Joy Inc“.

“Vean aquí las evidencias; si revisa la Ley de Cuidado Compasivo [que permite el uso de la hierba a personas con enfermedades graves y con autorización médica], esto está muy lejos de lo que los votantes aprobaron en 1996”, dijo Dennis Zine, concejal del oeste del Valle.

Tom Brascia, comandante de la estación Topanga, informó que la Policía investiga además las cuentas bancarias de los detenidos para determinar si hay más ganancias obtenidas por dicha actividad ilegal. “Estamos siguiendo el dinero. La investigación no ha terminado”, manifestó.

La confiscación ocurre a sólo días de que el Concejo de Los Ángeles considere una “prohibición gentil” que cerraría todos los dispensarios de marihuana, mientras espera el veredicto del Tribunal Superior de California sobre la legalidad de una ordenanza que alejó a los colectivos de escuelas, parques, complejos de vivienda, bibliotecas y templos.

Si se aprueba la iniciativa, cuyo autor es el concejal José Huízar, sólo se permitirá que cada paciente siembre la marihuana que consume. Los grupos que defienden a estas personas han reclamado que aquellos que no puedan hacerlo por su condición física, comprarán la hierba en el mercado negro.

Por el momento, las autoridades municipales han hecho válido un registro que cerró en 2005 y que ha permitido que operen más de 200 locales. Aunque hay clínicas que mantienen sus puertas abiertas por el amparo de demandas que no han concluído.

En el área de Topanga, la Policía calcula que hay entre 25 y 30 clínicas de marihuana medicinal. El comandante Brascia comentó que un grupo de agentes encubiertos trabaja para determinar cuáles de éstas no son legales. “Si operas fuera de la Ley de Cuidado Compasivo vamos a conducir una investigación y aplicaremos la ley”, subrayó.