Del volante a Londres

Camionero argentino portará la bandera de Ecuador en los Juegos
Del volante a Londres

QUITO, Ecuador (AP).- De chofer de camiones a abanderado olímpico… de otro país.

La vida del argentino César de Césare dio un giro de 180 grados al mudarse a Ecuador para dedicarse de lleno al canotaje: el atleta de 31 años se nacionalizó el año pasado y ahora será el abanderado de la delegación de 35 atletas del país andino que acudirá a los Juegos Olímpicos de Londres.

El oriundo de Morón, en la provincia de Buenos Aires, relató a la AP que se mudó a Ecuador hace casi cuatro años con su esposa y dos hijas ante la insistencia de sus hermanos que viven desde antes en el país y para “buscar una mejor calidad de vida para mi familia”.

Su hermano Sebastián es entrenador de la selección ecuatoriana de canotaje y su hermana Daniela es entrenadora personal. Todos viven en Guayaquil.

Ahora puede dedicarse al deporte a tiempo completo con un sueldo que le paga el Ministerio del Deportes, y el jueves pasado fue elegido como abanderado de la delegación olímpica ecuatoriana.

“Voy a defender a muerte la bandera de Ecuador”, afirmó el especialista en la modalidad de K-1 (kayak individual) de 200 metros, en la que ganó el oro en octubre en los pasados Juegos Panamericanos de Guadalajara.

De Césare es la principal esperanza ecuatoriana para subir al podio en Londres, especialmente después de conquistar a principios de junio un mundial de canotaje en Rusia, su tercera medalla en las tres últimas semanas.

También ganó la presea de oro en una competencia en Polonia y la plata en otra en Alemania.

El canoísta dijo que conquistar el oro olímpico “es una sueño, es una esperanza, me encantaría, es por lo que uno entrena, es por lo que uno sacrifica todo … quiero buscar un oro para Ecuador, para uno mismo, para mi familia”.

Ecuador sólo tiene una medalla olímpica de oro en su historia, la que ganó en 1996 el ahora mítico marchista Jefferson Pérez.

De Césare compitió por su país natal en canotaje entre 1995 y el 2003 y ganó un mundial juvenil a los 17 años de edad, pero la falta de respaldo económico lo obligó a dedicarse a otros oficios para mantener a su familia, entre ellos el de camionero.

Cuando llegó a Ecuador volvió a entrenar por costumbre y alcanzó un nivel superior. Su mejor tiempo este año es de 35.555 segundos, medio segundo menos de la marca con la que ganó el oro en Guadalajara.