Con sus barbas y bigotes entran en la competencia

El consurso anual del Club de Barbas y Bigotes de Los Ángeles se ha convertido, en sólo dos años, en el más grande al oeste de de Mississippi y no es exclusivo para los hombres
Con sus barbas y bigotes  entran en la competencia
Algunos de los concursantes complementaron su estilo facial con la vestimenta más apropiada.

Aarne Bielefeldt siempre se dejó crecer la barba. Después de 10 años sin cortársela ya le llega hasta los muslos. Kevin Riordan tampoco se corta su barba desde hace 11 años y ya casi le llega a los pies.

Bielefeldt y Riordan fueron dos de los 167 participantes del concurso anual del Club de Barbas y Bigotes que tuvo lugar ayer en el Teatro Belasco de Los Ángeles.

Los participantes compitieron en nueve categorías: Barba Natural, Barba Arreglada, Barba de Negocios, Estilo Libre, Barba Parcial y de Chivo (goatee), Patillas, Bigote y Bigotinas, una categoría para mujeres que se fabricaron sus propios bigotes. Cada categoría tenía un límite de 30 participantes.

“Este es el segundo concurso que realizamos y ya se ha convertido en el mayor al oeste del Mississippi”, señaló Al Underwood, director de comunicaciones del Club de Barbas y Bigotes.

Underwood calculó que al evento llegarían a lo largo del día alrededor de 1,500 personas. El concurso comenzó a las 2:00 de la tarde y se extendía hasta pasadas las 8:00 de la noche. El precio de la entrada fue de 15 dólares, para quienes la compraron por anticipado en la internet o 20 dólares en la puerta. El costo para participar en el concurso fue de 25 dólares. Parte de las ganancias del evento fueron donadas a la Fundación Ronald McDonald de Pasadena.

Para Pedro Ayala, éste fue su segundo concurso. “Cada año me vengo desde Modesto, California, porque allá no tenemos este tipo de concursos”, señaló el oriundo de la Ciudad de México que contó que hacía cinco años que se dejaba crecer la barba. ¿El motivo? “Me cansé de afeitarme”, confesó.

“Existe una comunidad internacional de hombres orgullosos de sus barbas y bigotes. En Inglaterra, los clubes y los concursos se remontan al siglo pasado”, explicó Underwood.

“Los Ángeles es una ciudad de bigotes”, agregó Spencer Fiock, vocero del club, hablando de las preferencias de los concursantes.

El Club de Barbas y Bigotes fue fundado hace dos años por quien ahora es su presidente, John Myatt, y un amigo. Myatt ocupa el primer lugar nacional en la categoría de Barba mejor arreglada y el segundo puesto a nivel internacional.

La ropa de muchos de los competidores hacía juego con sus barbas y bigotes. “Si bien el concurso no es de trajes, la vestimenta complementa el estilo”, explicó Underwood, que llevaba un traje de soldado de la serie televisiva de vaqueros de los 70s, Buck Rogers.

Algunos concursantes arreglaban sus barbas y bigotes con secadores de cabello y aerosol, creando estilos asombrosos.

“Este estilo de barba me llevó alrededor de cinco horas”, señaló Bielefeldt, que había dividido su barba en secciones y enrulado las puntas.

Zoe Hay, patinadora de las San Fernando Roller Derby, fue una de las 30 mujeres que participó este año. Hay trabaja como maquilladora profesional para películas y se especializa en pelo facial. Su barba tenía los colores de la bandera estadounidense y estaba hecha con pelo natural y de yak. “La competencia es muy difícil, los concursantes son muy buenos”, reconoció.

Tiffany Fairbrother, otra participante, coincidió con Zoe. “No pensé que habría tantas mujeres concursantes”.

Fairbrother contó que le llevó dos semanas armar su bigote bicolor, marrón y rubio, hecho con el pelo de dos pelucas. “Me encantan las barbas, los bigotes y los hombres con mucho pelo”, confesó.

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