Cuidado con los ‘detalles’ de la moratoria

Cuidado con los ‘detalles’ de la moratoria
Miles de 'soñadores' ven en la orden ejecutiva presidencial la posibilidad de un futuro mejor en el país en el que han crecido y consideran como su patria.
Foto: AP

Houston, Texas – Michael Olivas, profesor de la Universidad de Houston y autor del libro “No undocumented child left behind” urge a los “soñadores” a tener precaución al reclamar sus beneficios tras el anuncio de la moratoria de las deportaciones.

El director del Instituto de Leyes y Gobernabilidad en Educación Superior de la Universidad de Houston dijo que la orden presidencial no difiere sustancialmente del Memorándum Morton y en la que “el diablo está en los detalles”.

La orden ejecutiva anunciada por el presidente Obama provee la suspensión de deportaciones por dos años, con posibilidad de renovación, para estudiantes indocumentados que califiquen dentro del programa.

Olivas reconoce que “atraer la atención” sobre el problema de los “soñadores” ha sido un servicio muy valioso de Obama, “pero los detalles no están claros”.

“Los estudiantes y todo el mundo piensa que hay toda una nueva iniciativa para ellos”, dijo Olivas, pero indicó que no existe sustancial diferencia entre la orden presidencial y el conocido como Memorándum Morton, por el apellido del autor y director del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), anunciado hace un año.

A partir del memorándum Morton, en junio de 2011 la Administración Obama inició un programa piloto de revisión de casos con miras a la congelación de deportaciones en casos de indocumentados de baja prioridad, como “soñadores”, ancianos y víctimas de violencia doméstica.

Sin embargo, en este período las autoridades han ejecutado más deportaciones que ninguna otra Administración en la historia con más de 400,000 personas, mientras “el beneficio de acción diferida se le ha dado sólo a 200 ‘soñadores'”, dijo el profesor.

El experto urge a los jóvenes a que no revelen su condición de indocumentados porque “podrían poner a familiares, especialmente los padres, en riesgo, y así y todo no obtener nada a cambio”.

“La mayor esperanza que pueden tener es el trabajo, que van a obtener menos de la mitad de todos ellos”.