Litzy sin agobios Litzy habla de su experiencia en Una maid en Manhattan

La estrella de 'Una maid en Manhattan' revela sus pasiones, obsesiones e ilusiones

MIAMI, FL. – Lucir extremadamente delgada en la pantalla es la preocupación y la meta de varias actrices. No para Litzy.

La protagonista de Una maid en Manhattan aseguró que no le quita el sueño ser parte de ese grupo y por eso detesta las dietas.

“Cuando me veo en la tele, sí veo que [el lente] me aumenta de peso. Pero cuando me veo, me gusta lo que veo. No me choca [verme así], creo que le choca más a la gente que a mí, la verdad”, dijo durante un descanso de las grabaciones del melodrama de Telemundo.

Tampoco negó que el no hacerlo sea en ocasiones fastidioso, sobre todo por la reacción de otros.

“Yo noto que la gente dice: ‘¡Ay! Litzy está pasada de peso’, porque están acostumbradas a estas chicas con cuerpos espectaculares, operadas. Yo no sé cuánto peso, ni cuánto me mide la cintura, porque a mí, mi mamá me educó para ser una persona sana, de hacer ejercicio, pero no soy de ir al gimnasio y hacer pesas y de enseñar y de escote. Y me cuesta trabajo en el medio [artístico] porque la gente está esperando que me vea espectacular. Pero esta soy yo y tengo muchas cosas que ofrecer”, agregó para minutos después fumar un cigarro durante esta entrevista.

Esta actitud, dijo, es algo que comparte con su personaje actual.

“Marisa [Luján] no está pendiente de meterse de maid [recamarera] para enamorar al rico [Cristóbal Parker], sino de trabajar para mantener a su hijo. Y la gente real es así. La gente que está más pendiente de sus cuerpos son modelos y actrices y quizás yo debería de estar más pendiente pero no puedo”, dijo describiendo su personalidad libre y sin mencionar el nombre de colegas que viven acomplejadas por su look.

Las diferencias entre Marisa y ella, que incluye no tener un ex marido, las enfrenta usando sus experiencias más cercanas a los que su papel está viviendo.

“A pesar de que no tengo hijos, tengo sobrinos y son mi vida entera. Y tengo una química espectacular con mi hijo [el niño actor Jorge Eduardo García en la telenovela] y se me da muy natural. Ahí sí pongo el corazón de Litzy en Marisa. Pero en el caso de las maids, [en la vida real] yo soy más relajada, nunca me peino, ni uso maquillaje. Pero aquí soy más propia, responsable, madre. Esa parte me cuesta más trabajo porque no me tomo las cosas tan en serio”, dijo al comparar sus dos vidas.

No obstante, ella ha sido madre en otros melodramas como Amarte así, también con Telemundo, en 2005.

Recordó que aceptar dar vida a Marisa Luján fue un reto profesional sobre todo por las comparaciones que podrían surgir con la actriz Jennifer López, quien estelarizó la versión original fílmica A Maid en Manhattan en la que está basada esta telenovela. “La carrera de ella se me hace espectacular y se me hizo cool [padre] darle vida a ese personaje de ella”, dijo.

La apariencia tranquila de la exintegrante del grupo musical Jeans y la inexistencia de escándalos en su carrera también la han ayudado a tener una imagen limpia. Esto se ha convertido en ofertas laborales que van de acorde con su verdadera personalidad, con excepciones menores como dar vida a una psicóloga de día y bailarina de noche en un club nocturno en la telenovela Pecadora, que emitió Univision hace dos años.

“Siento que me fluye bien la niña buena porque yo crecí así. Mi vida fue así, de color rosa, de una buena familia súper unida. Mi papá fue militar del ejército mexicano y siempre tuve mucha disciplina y me fluye mejor un personaje que no es ‘reventada’ [que le gustan las fiestas], que no se acuesta con todo mundo. Pero igual podría dar vida a cualquier personaje que ya vendrán más adelante”, concluyó la actriz revelando que ser parte de la serie Capadocia sería un sueño hecho realidad cuando termine sus compromisos con este melodrama.